Cómo cuidar el cabello en casa: tu guía para volverte experta

Desde la técnica de lavado hasta los cuidados antes de dormir, resolvemos tus dudas más frecuentes sobre cómo cuidar el cabello en casa.

Sobre todo a raíz de la pandemia, nos vimos obligadas a aprender a hacer cosas que antes confiábamos a otros, desde cambiar una llanta hasta cortarnos el pelo. ¡También era una buena forma de matar el tiempo! Si bien esto quedó en el pasado, los buenos hábitos permanecieron con nosotras. Aprendimos a comer balanceado, a entrenar por nuestra cuenta, a planificar nuestro skincare ¡y ahora sabemos cómo cuidar el cabello en casa!

Por supuesto, nada reemplaza el conocimiento de los profesionales: tu estilista y tu dermatólogo saben muy bien lo que hacen. Sin embargo, el resto del trabajo recae en ti. Desde la técnica de lavado hasta los cuidados antes de dormir, resolvemos tus dudas más frecuentes sobre cómo cuidar el cabello en casa. ¡Toma nota!

Mujer peinando su cabello negro y lacio con un peine de madera
Una buena técnica de peinado es fundamental para no dañar la cutícula capilar. Crédito: cottonbro/Pexels.

Conoce las necesidades de tu melena

Usar un shampoo y un acondicionador aptos para las características de tu pelo y sus necesidades hará la diferencia.

  • Para el cabello teñido, prefiere los productos que mantengan la integridad de tu melena y la intensidad del color. Por lo general, contienen más agentes acondicionadores, antioxidantes, proteínas y aminoácidos.
  • Para el cabello ondulado o rizado, opta por ingredientes como el suero de leche, la manteca de karité, el aceite de argán y las proteínas hidrolizadas que fortalezcan y definan la textura.
  • Si tienes el cabello graso, busca shampoos con ingredientes exfoliantes, como el ácido salicílico o el ácido glicólico.
  • Si tienes el cabello seco, elige fórmulas sin sal ni alcohol y ricas en aceites, como el de argán, jojoba o aguacate.
  • Para el cabello fino, usa un shampoo purificante una vez a la semana. Evita las fórmulas con moléculas pesadas, aditivos y siliconas. En cambio, apuesta por aquellas que aporten volumen.
  • Para el cabello grueso, busca ingredientes ricos como la glicerina, la miel y el aceite de oliva, coco, aguacate o ricino. Un acondicionador intensivo será tu mejor aliado.

Editor’s tip: En general, no fallarás si escoges fórmulas amables, con ingredientes nutritivos y menos químicos. El shampoo y tratamiento acondicionador Sedal Quinoa y Linaza están elaborados con 92% y 97% de ingredientes naturales, respectivamente. Tienen una base de aceite de coco activo y están adicionados con quinoa, rica en aminoácidos esenciales que protegen y fortalecen el cabello, y linaza, con ácidos grasos Omega 3 que nutren los folículos pilosos.

Cepilla el cabello seco

El cepillado exfolia el cuero cabelludo, elimina restos de productos, estimula la circulación sanguínea, favorece su crecimiento y potencia su brillo. Con él se eliminan los cabellos en fase telógena (en proceso de caída) dando paso al cabello en fase anágena (el momento del nacimiento del cabello).

Cepíllalo no solo por la noche, sino también antes de lavarlo. Así, evitas que se enrede en mojado, deshaces nudos que podrían dificultar la penetración del shampoo y facilitas el posterior desenredado, precisamente cuando el cabello está húmedo y se encuentra en su estado de mayor debilidad y con mayor tendencia a quebrarse.

Regula la temperatura del agua

El agua fría no disuelve la grasa y el agua caliente daña el cabello. Por lo tanto, lo ideal es lavar el cabello con agua tibia y, eso sí, enjuagarlo con agua fría para cerrar la cutícula y darle brillo.

No frotes al lavar

Muchas personas creen que el lavado, entre más enérgico, más eficaz. Esto no solo es falso, sino contraproducente. Frotar el cuero cabelludo activa las glándulas sebáceas y se produce un efecto de rebote. Lo que realmente limpia el cabello es el shampoo. La forma correcta de lavar el cabello es aplicando el shampoo solo en la raíz, sin subir el resto de la melena a la parte superior de la cabeza.

Desenreda el cabello húmedo

Reserva el cepillo para cuando el cabello esté completamente seco. Después de lavarte el pelo, desenrédalo con un peine de cerdas separadas. Comienza por las puntas y ve subiendo hacia las raíces. Si quieres, puedes ayudarte de una crema para peinar. La crema hidratante diaria Dove Hidratación Antinudos es nuestra arma secreta, ya que facilita el desenredado y aporta mayor suavidad y control.

No abuses de herramientas térmicas

El uso directo de herramientas térmicas —como las tenazas, planchas y secadoras— a más de 130 °C puede debilitar y destruir las proteínas del cabello, así como destruir los aceites naturales que permiten que este se mantenga humectado, eliminando la hidratación interna. En consecuencia, el cabello se seca y debilita y es propenso a quebrarse y generar puntas abiertas con el tiempo. Asimismo, los pigmentos de color pueden empezar a cambiar, tornando, por ejemplo, el cabello rubio en anaranjado.

Incluso si usas un protector térmico, considera que este solo minimiza el daño. Evita peinarte con calor más de lo necesario y asegúrate de mantener la temperatura entre 180 y 200 °C. En el caso de la secadora, mantén una distancia de 20 centímetros. Y si está en tus posibilidades, invierte en herramientas profesionales potentes que permitan reducir el tiempo de uso.

Despunta cada tres meses

Cortar regularmente las puntas de tu cabello no hace que crezca más rápido, pero sí que parezca más grueso, saludable y brillante. Es recomendable despuntar un centímetro cada 10 o 12 semanas. De esta manera, no solo te desharás de las puntas abiertas, sino que prevendrás su aparición.

Aliméntate balanceadamente

La deficiencia de nutrientes en una persona puede impactar en la estructura del pelo y en su crecimiento. Asimismo, cuando nos presionamos demasiado a seguir una dieta, el estrés aumenta. Esto puede ocasionar que los folículos pilosos se debiliten, haciendo que el pelo se caiga.

Asegúrate de beber suficiente agua y consumir proteínas, cuya función, en parte, es recubrir la estructura capilar y contribuir en la formación del folículo. Las semillas, las frutas y verduras anaranjadas, los rábanos y la levadura nutricional también colaboran a tener una melena sana.

Mano tocando el cabello rubio largo de una mujer
Para cuidar el cabello en casa, la primera lección es huir del agua caliente. Crédito: cottonbro/Pexels.

El pelo teñido requiere de cuidados específicos para mantener su intensidad y su brillo. Además, los retoques frecuentes también son imprescindibles, sobre todo cuando se trata de tonos vibrantes y complejos.

Para ayudarnos en este proceso, acudimos a Ricksou (@hairbyricksou), peluquero y experto en coloración, quien compartió —en exclusiva con All Things Hair— un listado de consejos para cuidar el cabello en casa, especialmente si está teñido.

  • No te laves el cabello con agua caliente. “La cutícula del pelo se dilata con el agua caliente y el tinte puede fugarse más rápido. Lo más adecuado es una temperatura regular a fría”.
  • No abuses de las mascarillas. “Las mascarillas para reparar suelen tener proteína. La molécula de la proteína es más grande que la del color, entonces podrías estar botándolo si abusas de ellas. Lo más adecuado es usarlas una vez por semana, de medios a puntas”.
  • El shampoo matizador no es para todas. “El mito más común sobre el shampoo matizador es que sirve para todos los tonos de pelo. Su uso correcto es únicamente para el pelo rubio superclaro o en tonos cenizos. El tono violeta neutraliza los tonos amarillos y evita que tu rubio se vea oxidado”.
  • Sobre todo si tu tinte es rojizo, no te duermas con el pelo húmedo. “Estos tonos se deslavan más rápido que cualquier otro. Así también evitarás manchar tu almohada”.
  • Disimula las canas con maquillaje. “Puedes recurrir, en caso de ser necesario, a cubrir tus canas con algún tipo de sombra, mascara de pestañas o lápiz de cejas, solo trata de que sea un tono similar”.
  • Evita lavarte el cabello en exceso. “Si tu pelo se dañó después de tu proceso de color, trata de no lavarlo seguido. Por las noches, cepíllalo, llevando la grasa acumulada a las puntas, ya que la grasa que producimos nos ayudará a reparar tu pelo. No olvides trenzarlo”.

Editor’s tip: Usa un sistema de lavado especializado. El shampoo y acondicionador TRESemmé Pro-Radiance Color están adicionados con aceite de marula y resveratrol, un potente antioxidante para hidratar, cuidar del color y restaurar el brillo del cabello teñido. Su tecnología ayuda a mantener un color vivo y duradero.

Aplica el shampoo en tus palmas y frótalo antes de esparcirlo sobre tu cabello —es mucho más efectivo que verterlo directamente sobre el cuero cabelludo. Después, unta el producto sobre la coronilla y comienza a masajear para generar espuma.

Concéntrate en limpiar cada sección del cuero cabelludo con las yemas de tus dedos, mientras pulsas delicadamente para activar la circulación sanguínea.

No olvides masajear la zona detrás de las orejas y la nuca; suelen olvidarse pero las que más se ensucian. Tu melena quedará más limpia y con volumen.

A continuación, empuja paulatinamente la espuma hacia abajo, pasándola por el resto del cabello para enjuagarlo bajo el chorro de agua tibia o poco caliente.

Finalmente, escurre el exceso de agua y aplica el acondicionador de medios a puntas y déjalo actuar un minuto, por lo menos. Enjuaga con abundante agua fría para sellar la cutícula y potenciar el brillo.

Parte de cuidar el cabello en casa es prestar atención a lo que comes. Hay ciertas vitaminas que son indispensables para el correcto crecimiento del cabello:

  • Ácido fólico. Promueve la regeneración celular. A su vez, este proceso estimula y fortalece los folículos pilosos, influyendo notablemente en el crecimiento y desarrollo del pelo, además de mejorar la capacidad de absorción de nutrientes del cuero cabelludo.
  • Biotina. Contribuye al crecimiento celular, la correcta asimilación de nutrientes y la aceleración en el metabolismo de los ácidos grasos, fortaleciendo el folículo piloso, aportando elasticidad a la hebra capilar y, por ende, reduciendo el quiebre y evitando la caída.
  • Vitamina C. Al ser un antioxidante, combate los radicales libres que dañan el pelo, permitiendo que crezca mucho más fuerte y sano. Por otro lado, estimula el flujo sanguíneo, previniendo la resequedad, la opacidad y la pérdida capilar, pues robustece y protege la hebra capilar.
  • Vitamina D. Regula el metabolismo y promueve la adecuada absorción de nutrientes que el cabello necesita para mantenerse fuerte y protegido. Además, al participar activamente en la fase anágena capilar, contribuye al sano crecimiento del cabello, alargando su ciclo de vida y retrasando caída.
  • Vitamina E. Protege la fibra capilar de los radicales libres que ocasionan el estrés oxidativo, fortaleciendo el cabello de raíz a puntas y previniendo la pérdida capilar.

Editor’s tip: El shampoo y acondicionador TRESemmé Hidratación Absoluta, con vitamina E y pantenol, garantizan una limpieza delicada y eficaz, al mismo tiempo que reparan el daño y le devuelven la suavidad al cabello, sellando las cutículas para mantener la hidratación.

Mujer con toalla envuelta en la cabeza
Sin importar la hora a la que te laves el pelo, asegúrate de que esté seco antes de salir o irte a dormir. Crédito: Angela Roma/Pexels.

La respuesta depende de tu rutina: ya sea que lo laves en la mañana o en la noche, permitir que tu cabello se seque naturalmente antes de salir de casa o irte a dormir es lo mejor para su salud y la de tu cuero cabelludo.

Considera que el cabello es mucho más frágil cuando está húmedo, por lo que no deberías intentar recogerlo hasta que esté seco. Aun si lo llevas suelto, podría dañarse con la fricción de cosas cotidianas, como tu bolsa, el respaldo de un asiento o el cinturón de seguridad.

Lo mismo sucede al dormir con el cabello mojado, además de que el cuero cabelludo podría tornarse graso y es posible que se propaguen bacterias y hongos (como el que causa la caspa).

Por último, recuerda que exponer tu melena a la temperatura máxima de la secadora cuando tienes prisa puede causar daños graves. Tomar en cuenta todos estos factores te permitirá tomar la decisión correcta.

El cabello extremadamente dañado desarrolla grietas en la capa exterior (cutícula). Una vez que la cutícula se levanta, el cabello corre el riesgo de sufrir más daños y roturas. También puede verse opaco o encrespado y ser difícil de manejar. Algunas señales de que el cabello está dañado son:

  • Pérdida o adelgazamiento capilar.
  • Puntas abiertas.
  • Quiebre.
  • Cabello seco.
  • Encrespamiento.
  • Parches de cabello más corto.
  • Nudos excesivos.

El cabello se daña continuamente debido a factores ambientales, como los procedimientos químicos, la erosión mecánica, las altas temperaturas, la humedad o los rayos ultravioleta. La medida en que ocurre este proceso depende de la historia del cabello y de su estado al momento de recibir la agresión: los daños previos acentúan el proceso y las fibras húmedas son más susceptibles que las secas.

Editor’s tip: Incluso si tu cabello está extremadamente deteriorado y frágil, prueba shampoo y el superhidratante diario Dove Crecimiento Regenerador. En conjunto, mejoran la condición de las hebras, recuperándolas de cualquier signo de daño debido a las decoloraciones.

Mujer con cabello rizado rubio rojizo cuida su cabello en casa antes de dormir
Lección número uno: jamás te vayas a la cama con un peinado apretado. Crédito: Mikhail Nilov/Pexels.

Asegúrate de que tu cabello esté completamente seco antes de dormir. Cepíllalo entre 15 y 20 veces y date un masaje capilar; hacerlo no solo es relajante, sino que promueve la circulación en el cuero cabelludo. Si quieres, aplica un tratamiento intensivo nocturno una o dos veces al mes. Puedes empezar con aceite de coco.

Durante la noche, deja tu melena suelta o sujétala en una trenza o coleta floja con una dona de tela. Mantener un recogido tenso durante varias horas puede ejercer presión sobre el cuero cabelludo y debilitar los folículos capilares, evitando que los nutrientes pasen de las raíces a las puntas. Por el contrario, un peinado suave evitará que las puntas se quiebren con la fricción de la cama.

Si puedes, invierte en una funda de almohada de seda. Las fibras pequeñas de este material evitan las puntas sufran daños excesivos y tirones, especialmente si te mueves mucho. Una pañoleta o turbante de seda funcionará igual de bien.

Una rutina capilar enfocada en aportar humedad y retenerla es la clave para hidratar el cabello. Te decimos cómo crearla:

  • Toma agua. Bebe de ocho a 10 vasos con agua al día y asegúrate de consumir alimentos con alto contenido (85% o más) de agua, como la manzana, el pepino y la naranja.
  • Considera tu tipo de pelo. Cuanto más rizado sea el cabello, más hidratación necesita. Si tu melena es muy porosa, está deshidratada.
  • Usa productos hidratantes y humectantes. Ingredientes como la glicerina, la sábila y el agua de coco son hidratantes —lo que significa que aumentan el contenido de agua de las células del cabello—; por otro lado, el aceite de coco, de aguacate o de argán, las ceramidas y la manteca de karité son humectantes, es decir, que sellan la humedad, previniendo que esta se evapore. La combinación adecuada entre hidratación y humectación te garantizará el éxito. ¡El pantenol y el ácido hialurónico cumplen con ambas funciones!

Editor’s tip: La crema para peinar Sedal Care+ Ácido Hialurónico + Vitamina C le proporciona un cuidado intenso al cabello, devolviéndole su suavidad, brillo y fuerza. ¡La amarás tanto como nosotras!

Asimismo, considera que las herramientas térmicas, los lavados excesivos y las coloraciones deshidratan tu melena.

Si no usas acondicionador en tu rutina, es probable que tu cabello sea más difícil de peinar y luzca opaco, además de tornarse quebradizo, susceptible a enredos y propenso a romperse.

¿Qué otros tips conoces para cuidar el cabello en casa? Compártelos con nosotras en Instagram (@allthingshairmex).

Artículo anterior
Artículo siguiente
Decoration image
Decoration image

Lo más actual