Protector de calor para el cabello: qué es y por qué deberías usarlo

Créenos, después de conocer los beneficios de usar un protector de calor para el cabello, se convertirá en tu nuevo producto favorito.

Sí, existen productos capilares indispensables, ¡y el protector de calor para el cabello definitivamente es uno de ellos! Invariablemente, entre los procesos más recurrentes de estilizado se encuentra el uso de las herramientas térmicas, y aunque desearíamos que no fuera de esta manera —debido a los estragos que ocasionan—-, lo cierto es que resulta casi imposible prescindir de ellas.

Afortunadamente, sin importar las veces que debas estilizar tu cabello sometiéndolo a altas temperaturas, el protector térmico siempre será tu mejor aliado. ¿No nos crees? ¡Entonces sigue leyendo!

Modelo morena haciéndose un blowdry con secadora y cepillo redondo
El protector térmico evita el daño ocasionado por uso de las herramientas térmicas. Crédito: All Things Hair.

Blindar tu cabellera y hacerla resistente ante el maltrato ocasionado por las herramientas como la secadora, plancha y tenaza: esa es la función principal del protector de calor para el cabello. Su formulación funciona como un escudo, ya que recubre la cutícula capilar, protegiéndola y evitando que se maltrate. ¡He ahí la importancia de considerarlo en tu rutina de cuidado capilar!

Si te preguntas qué tan fácil es conseguir sus preciados beneficios, podemos asegurarte que se trata de un producto sumamente práctico, ya que puedes encontrarlo en sprays, cremas para peinar, aceites e incluso shampoos y acondicionadores, que son toda una maravilla pues se aplican de manera sencilla y rápida.

¿Estilizas tu melena frecuentemente? Olvídate del paso extra y protégela desde la regadera con el shampoo y acondicionador TRESemmé Protección y Reparación 7 en 1. Su composición a base de biotina, aloe vera y extracto de almendra penetra profundamente las hebras afectadas para reconstruirlas de una vez por todas.

Una sola botella previene el daño causado por las herramientas térmicas, la decoloración, los tintes y los rayos UV; además, aporta brillo, hidratación y suavidad. Por si fuera poco, no contiene parabenos ni colorantes, ¿se puede pedir más?

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