Guía para identificar tu tipo de cabello y cuidarlo como se merece

Identificar los tipos de cabello que existen y cuál se asemeja más al tuyo es la mejor forma de empezar a amarlo y darle los cuidados que requiere.

Empecemos con una verdad absoluta: todos los tipos de cabello son hermosos. Aunque el tuyo te parezca aburrido o, por el contrario, indomable; aunque simule adquirir vida propia en un clima ligeramente más húmedo de lo normal; o aunque desafíe dramáticamente lo que otras personas definen como envidiable. Nada de eso importa.

Ya sea rizado o lacio, fino o grueso, largo o corto, opaco o brillante, tu pelo merece respeto. Aprender a identificar su patrón, porosidad, densidad y necesidades es una manifestación de amor propio —o, por lo menos, la única manera de comenzar a aceptar tu melena en su estado original.

Es el patrón que este sigue. La clasificación se realiza con base en la ondulación de las hebras. Tu pelo puede ser lacio, ondulado, chino o crespo, según la forma de tus folículos capilares. Los folículos del cabello lacio son redondos. Entre más ovalados o asimétricos sean, más rizada será tu melena.

Ahora bien, los tipos de cabello están determinados por la genética. Puedes modificar el patrón mediante procedimientos químicos —como la permanente o el alisado— o el uso de herramientas térmicas. También es posible que este cambie debido a alteraciones hormonales o el consumo de ciertos medicamentos. Sin embargo, tu patrón siempre estará en tu ADN y, cada vez, que tu melena concluye su ciclo de crecimiento, estas características hereditarias se reafirman.

Infografía sobre tipos de cabello
Crédito: All Things Hair.

Andre Walker, conocido durante décadas como el estilista de la célebre presentadora de televisión estadounidense Oprah Winfrey, es el responsable de diseñar un sistema que cataloga el cabello en cuatro patrones de rizos.

  • Lacio o tipo uno.
  • Ondulado o tipo dos.
  • Rizado o tipo tres.
  • Crespo o tipo cuatro.

A su vez, estos tipos de cabello se dividen en subcategorías —señaladas con letras—, con base en la estrechez o soltura de los rizos y su grosor. Para este último, toma un cabello entre dedos. Si lo sientes, tu pelo tiene un diámetro moderado; si no alcanzas a percibirlo, es fino y seguramente es más frágil; y si lo sientes como si fuera un hilo, es grueso, por lo que tiende al encrespamiento.

Puede parecer simple pero, como la mayoría de los intentos por definir las características humanas, no lo es. Si, por ejemplo, tu melena es lacia en la raíz pero ondulada en los extremos, la clasificación podría resultar más compleja. La clave es entender qué necesita cada tipo para peinarlo de manera adecuada y mantenerlo saludable.

Tipo uno: lacio

Mujer con cabello rubio y lacio
El cabello lacio requiere de muy poco para lucir ordenado. Sin embargo, no debes escatimar en su mantenimiento. Crédito: All Things Hair.

Este tipo de cabello no tiene rizos naturales. Las hebras pueden ser finas o gruesas, pero, invariablemente, caen rectas desde la raíz hasta la punta. Es el que suele reflejar más la luz y también el más resistente.

Es ideal lavarlo con frecuencia para evitar el exceso de sebo. Elige shampoos ligeros, sin sales ni aceites pesados. Puedes usar algún producto para controlar el frizz, que es muy común en este tipo de cabellos.

Al pelo lacio no le durarán muchos los rizos, pero es ideal para los peinados recogidos y las trenzas. Experimenta con peinados en cascada, para crear efectos de movimiento. ¡Descubre aquí más peinados para melenas lacias!

Tipo 1A

El cabello es delgado y poco voluminoso.

Tipo 1B

Es medianamente grueso y sus raíces mantienen un volumen suficiente.

Tipo 1C

Se caracteriza por ser resistente y grueso, lo cual implica que se encrespa con facilidad.

Editor’s tip: Usa un sistema de lavado hidratante pero ligero, que potencie tu textura sin añadir peso adicional. Por ejemplo, el shampoo y acondicionador Sedal Liso Perfecto, que deja el pelo sedoso y con movimiento.

Tipo dos: ondulado

Mujer con cabello castaño claro y ondulado
Según un estudio de Unilever México, 63% de las mexicanas tiene el pelo ondulado o ligeramente lacio. Crédito: All Things Hair.

El cabello ondulado posee características —en términos de textura y brillo— a medio camino entre el pelo lacio y el chino. Si es delgado, puede ser trabajado fácilmente; por el contrario, si es grueso, es más difícil de domar.

Los shampoos, acondicionadores y mascarillas deben tener un efecto hidratante, sin ser demasiado pesados. Busca fórmulas con extractos de frutas, vegetales y hierbas.

Para sellar la humedad, aplica aceites ligeros —de semillas de uva, linaza o mostaza— de medios a puntas.

Tipo 2A

Desde la raíz hasta alrededor del nivel de los ojos, el cabello es principalmente lacio. En adelante, se distingue por tener ondas sueltas e indefinidas. Suele ser fino.

Editor’s tip: Evita las fórmulas a base de aceite o cremosas. En cambio, potencia tu textura con una espuma o un gel liviano. Nuestra recomendación es el mousse Sedal Hidratación Ligera (con agua de coco), ideal para darle forma y volumen a tu melena.

Tipo 2B

Como en el anterior, las ondas van de medios a puntas. En este caso, suelen tener una forma de ese más marcada. Su grosor es intermedio, por lo que puede encresparse al tacto.

Editor’s tip: La técnica de coloración conocida como balayage parece haber sido diseñada para estas melenas, pues su textura natural permite mostrar —sin esfuerzo— la gama de tonos que le dan dimensión al cabello.

Tipo 2C

Estas son las ondas mejor definidas, por lo que comparten algunas particularidades del pelo rizado. En este caso, pueden comenzar desde de la coronilla. Este tipo de cabello suele ser más grueso y es propenso a encresparse en ambientes húmedos.

Editor’s tip: Sobre el pelo húmedo, aplica un producto antihumedad, como la crema para peinar Bioexpert Antifrizz Células Madre Vegetales. Después, seca con un difusor.

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Tipo tres: rizado

Mujer con cabello rubio oscuro y rizado
Tras décadas de ser relegados e incomprendidos, hoy existe un culto a los rizos, abanderado por el ‘Curly Girl Method’. Crédito: All Things Hair.

El patrón del cabello rizado puede asemejarse a una letra ese o a una zeta. Usualmente, es voluminoso, dependiente de los factores medioambientales y propenso a los daños.

El objetivo es mantener la humedad, por lo que se sugieren productos de limpieza específicamente hechos para este tipo de cabello, con aceites e ingredientes altamente hidratantes en su composición.

Los mejores aceites para su cuidado son de jojoba, almendra, argán, coco y oliva. A diferencia de otros tipos, el cabello rizado se peina mejor cuando está húmedo. El uso de las herramientas térmicas reseca la estructura del pelo y lo deteriora con el tiempo.

Tipo 3A

Se caracteriza por formar bucles sueltos en forma de ese. Estos tienen una circunferencia un poco más ancha que el extremo grande de una vela cónica.

Editor’s tip: Evita recoger tu melena en una cola de caballo. Hacerlo provoca que los bucles pierdan su formación y el pelo comience a caerse, debido al peso que lo jala hacia atrás. Asimismo, cepillar este tipo de cabello puede arruinar la definición del rizo y provocar encrespamiento. Mejor, usa un peine de cerdas separadas sobre el pelo húmedo; aplica la crema para peinar TRESemmé Rizos Definidos + Hidratación y modela con las manos.

Tipo 3B

Los rizos de este tipo son ligeramente más angostos y espiralizados. Como referencia, pueden tener el diámetro de un marcador permanente. Surgen de las raíces, son voluminosos y un tanto opacos, debido a la densidad del cabello.

Editor’s tip: Para mantener su forma espiral distintiva, estos rizos generalmente requieren de humedad. Sin embargo, debes evitar las siliconas y los sulfatos en los productos que elijas. Pueden controlar temporalmente el frizz, pero suelen secar el cabello eventualmente y provocar roturas.

Tipo 3C

Estos rizos son apretados y elásticos: se enrollarían fácilmente alrededor de un popote y tienen una forma similar a la espiral de un sacacorchos. ¡Son gruesos y voluminosos!

Editor’s tip: Con el propósito de preservar su definición, adopta un enfoque práctico. Usa un acondicionador sin enjuague —la crema hidratante diaria Dove Nutrición Antifrizz cumple con la función— y desenreda el cabello húmedo con los dedos. Permite que se seque naturalmente.

Tipo cuatro: crespo o afro

Mujer con cabello afro
Se calcula que, aproximadamente, 1.2% de la población mexicana es afrodescendiente. Si bien el pelo crespo no es muy común en nuestro país, ¡nos encanta! Crédito: All Things Hair.

Pese a que pueda parecer grueso, en realidad es frágil y quebradizo. Tiene una alta densidad y se encoje cuando está mojado porque tiene menos capas de cutícula que otros tipos de cabello y, por lo tanto, es más sensible al daño.

El cabello crespo no debe lavarse muy a menudo con shampoo. Trata de aplicar acondicionador mientras esté húmedo para mantenerlo fresco.

Este tipo de melena requiere de humectación adicional, por lo que es recomendable aplicar lociones para domarlo un poco, pero ten en cuenta que hay un límite en cuánto puedes controlarlo.

Mantenlo al nivel de los hombros o más largo, ya que mientras más corto sea, más caóticos serán los rizos.

Tipo 4A

El cabello forma espirales definidas y ligeramente más pequeñas que el anterior, que podrían envolverse en un palillo chino. Es delgado y muy susceptible al maltrato.

Editor’s tip: Este tipo de pelo suele ser muy delicado, por lo que es necesario ser amable con él e hidratarlo a conciencia. Semanalmente, usa una mascarilla de acondicionamiento profundo, como el tratamiento capilar Nexxus Humectress, con proteínas y caviar verde.

Tipo 4B

El cabello adquiere patrón de zigzag, por lo que los rizos resultan menos evidentes. Suele ser un tanto duro, complejo de manejar y se encoje con facilidad.

Editor’s tip: Una técnica popular para definir y acentuar tu textura es la conocida como shingling en inglés. Consiste en desenredar el pelo húmedo con la punta de los dedos, usando una cantidad abundante de acondicionador sin enjuague para hidratar y suavizar. Luego, separa tu melena en cuatro secciones. Aplica gel o crema para rizos a lo largo de cada chino, girando los mechones alrededor de tu dedo a medida que avanzas.

Tipo 4C

Es el más rebelde y resistente de todos los tipos de cabello. Los rizos forman espirales, aún menos notorias que las anteriores, y son muy difíciles de peinar, pues tienden a dejar ir la humedad.

Editor’s tip: Es vital nutrir tu melena con acondicionadores ricos de manera constante. ¡Aplicar aceite de coco o manteca de karité a modo de tratamiento también es una buena idea!

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