¿Crees que tu rutina capilar no funciona? Podría deberse a la porosidad de tu cabello

Te contamos cómo evaluar la porosidad del cabello, mediante una sencilla prueba casera, y qué tipo de productos te conviene usar para hidratarlo.

La porosidad del cabello es la capacidad que tiene la hebra de absorber y retener la hidratación, no solo la recibida a través de los aceites naturales que produce el cuero cabelludo, sino también de los productos que usamos a diario.

La cutícula es la capa exterior de cada hebra y su estado es el que determina el nivel de porosidad. Esta no solo tiene un componente genético, sino que también puede verse afectada por productos y procesos como las permanentes y la coloración.

A menudo se confunde la porosidad del cabello con la sequedad. En este artículo, te contamos cómo evaluar la porosidad de tu pelo y qué tipo de productos te conviene usar para hidratarlo según la posición de tus cutículas.

Se conocen tres tipos de porosidad del cabello. Para identificar el tuyo, basta con realizar una sencilla prueba.

  • Porosidad baja del cabello. La disposición de las cutículas es compacta, lo que significa comúnmente que están cerradas. Esto dificulta la entrada de la hidratación pero, una vez dentro, se mantiene. Si es tu caso, puedes notar que el cabello no tiene cuerpo ni peso y es resbaladizo.
  • Porosidad media. La disposición de las cutículas es más flexible, lo que permite la entrada de la hidratación con facilidad y su permanencia dentro de la fibra capilar. Es la porosidad del cabello ideal.
  • Porosidad alta. Las cutículas están poco entrelazadas, es decir, están abiertas; es como si hubiera agujeros en la fibra capilar: así como permiten la entrada de la hidratación, también facilitan su salida. El cabello altamente poroso es frágil y propenso al frizz.

Test de porosidad del cabello

Paso uno: Lávate el cabello. Durante el lavado y después, evita usar productos que le aporten peso, como mantecas y proteínas, o con cualidades sellantes, como siliconas y aceites, pues podrían alterar el resultado de la prueba.

Paso dos: Llena un vaso con agua a temperatura ambiente.

Paso tres: Recoge algún cabello que se te haya caído en la regadera y deja que se seque. Asegúrate de que esté entero (debe tener una bolita blanca en raíz).

Paso cuatro: Colócalo sobre la superficie del agua y obsérvalo de dos a cuatro minutos.

Si el cabello se hunde muy rápido es porque absorbe el agua con mucha facilidad. En este caso, su porosidad es alta.

Si el cabello se hunde despacio o alguna parte se queda flotando y el resto se hunde, su porosidad es media.

Si el cabello permanece flotando en la superficie, significa que no ha penetrado el agua, por lo que su porosidad es baja.

Editor’s tip: Si tienes el pelo teñido o en transición, haz el test con el tramo del pelo cercano a la raíz, donde está al natural.

Mujer haciéndose ondas en el cabello con una tenaza cónica
La porosidad del cabello se ve afectada por las agresiones diarias, como la exposición a las altas temperaturas. Crédito: All Things Hair.

Si has comprendido qué es la porosidad del cabello, sabrás que —en mayor o menor medida— todos tienen esta característica. Ahora bien, comúnmente nos referimos al pelo poroso como aquel que tiene las cutículas abiertas, es decir, que es altamente poroso. Resultado: la humedad penetra muy fácilmente, pero al cabello le cuesta mucho trabajo retenerla.

Sucede con el agua, pero también con los sueros, mascarillas y otros productos capilares. Por eso, si tienes el cabello así, quizás pienses que tus cuidados capilares no son eficaces, pero en realidad, es la alta porosidad lo que impide que la fibra capilar retenga los activos y los aproveche plenamente.

La porosidad del cabello depende esencialmente de la naturaleza del mismo; por ejemplo, las melenas rizadas tienen a ser más porosas que las demás. Pero esta condición también puede verse acentuada por la debilitación de las hebras que provocan las agresiones diarias y los procedimientos químicos. Es, además, uno de los síntomas del envejecimiento capilar.

Infografía sobre la porosidad del cabello
Diseñar tu rutina de cuidado capilar en función del nivel de porosidad de tu cabello, entre otros factores, la hará realmente efectiva. Crédito: All Things Hair.

Baja porosidad del cabello

Los cabellos con porosidad baja suelen tener un aspecto sano y brillante, aunque no son fáciles de tratar. Lávate el pelo de manera regular para que los productos hidratantes lleguen mejor a la fibra capilar. Intenta evitar el uso de proteínas y escoge productos ligeros con base acuosa, pues son más sencillos de absorber y no le restarán cuerpo a tu melena.

Realiza tratamientos de hidratación profunda, aplicando un poco de calor o cubriendo tu melena con un gorro de plástico para favorecer la apertura de la cutícula. Tus mejores aliados son el aceite de coco, el jojoba y la glicerina vegetal. Un buen truco es aplicar todos los productos, tanto de cuidado como de peinado, sobre el pelo húmedo.

Editor’s tip: Tu mejor aliada es la crema para peinar Sedal Hidratación Ligera, formulada con agua de coco, conocida por ser altamente hidratante.

Porosidad del cabello media

Tu cabello necesita un balance de productos hidratantes y con proteínas. Puedes continuar con tu rutina normal e incorporar una mascarilla una vez a la semana. Eso sí, no abuses de las herramientas térmicas.

Editor’s tip: El tratamiento capilar Nexxus Vital 8 en 1 proporciona los ocho signos visibles del cabello hermoso y nutrido: fuerza, cuerpo, brillo, suavidad, humedad, cero frizz y color vibrante. Está enriquecido con aceite de coco, aceite de soya, keratina, elastina y un concentrado de proteínas, que fortalecen y nutren tu melena para ayudarla a enfrentar el envejecimiento y los efectos negativos del peinado.

Alta porosidad del cabello

Cuanto más agredido, deteriorado y seco está el cabello, más poroso se vuelve. Para protegerlo, asegúrate de secarlo bien con una toalla de microfibra y terminar propulsando aire frío con la secadora; esto te ayudará a sellar las cutículas. Asimismo, puedes prescindir de las herramientas térmicas.

Elige productos muy hidratantes y compleméntalos con otros cremosos, oleosos y concentrados, que te ayudarán a retener la hidratación ganada. También es recomendable aplicar un tratamiento intensivo para cabello poroso una vez al mes; procura que la base sea de proteínas, entre las que se encuentran también los aminoácidos, la arginina, la keratina y la soya.

Si tu pelo, además de ser muy poroso, es rizado o afro, quizás quieras probar el método LOC: una rutina capilar sencilla que consta de tres pasos —acondicionador sin enjuague, aceite y crema para peinar— y que favorece la permanencia de la hidratación en el cabello.

Ahora bien, que la porosidad del cabello sea alta no significa que tengas que saturarlo de productos, sino hacer un uso inteligente de los mismos para facilitar la retención de la humedad.

Empieza con una rutina minimalista y mantenla si tu cabello responde bien a ella. Si, con el paso del tiempo, notas que el cabello sigue seco, sustituye o añade un producto más hidratante.

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