Así serán los salones de belleza en la nueva normalidad

Entérate de las medidas sanitarias que deben adoptar los salones de belleza en camino a la nueva normalidad, así como las iniciativas de algunos establecimientos que van más allá del deber.

El inevitable cierre de las estéticas durante los 90 días que duró el confinamiento reglamentario —consecuencia de la crisis sanitaria— ha sido el responsable de que los tintes caseros rompieran ventas y que las tendencias de búsqueda en torno a la peluquería amateur se dispararan. Más importante aún, ha privado del sustento a los profesionales de la belleza y los ha llevado a replantearse —con sensibilidad, creatividad e inteligencia— la manera en la que proveen sus servicios para garantizar la seguridad de su clientela. De cara a la nueva normalidad, revisamos las recomendaciones del gobierno, así como las iniciativas de nuestros salones favoritos en la Ciudad de México.

Si eres una #HairLover como nosotras, seguramente estás impaciente por reencontrarte con tu estilista para actualizar tu look o, en el peor de los casos, reparar los estragos que el exceso de tiempo libre y la falta de conocimiento han dejado en tu melena. Sin embargo, debes asegurarte de que tu salón de belleza se atiene a las medidas que conlleva la nueva normalidad, sobre todo considerando que el contacto físico es ineludible.

Según el documento Reglas para el cuidado de todas y todos en el semáforo naranja, emitido por el Gobierno de la Ciudad de México, las estéticas, peluquerías y salones de belleza tienen permitida la apertura desde el 3 de julio de 2020, siempre y cuando registren su actividad económica en el sitio web covid19.cdmx.gob.mx/medidassanitarias y acepten cumplir con los lineamientos sanitarios de protección a la salud de su sector que se especifican a continuación.

Con previa cita y en horario limitado

La atención se realiza únicamente con cita —considera que los salones pueden operar únicamente de 11 am a 5 pm— y de manera escalonada, pues el aforo máximo es del 30% de la capacidad del local. Asimismo, tal vez te encuentres con un menú de servicios reducido, pues solo puedes permanecer una hora en el establecimiento.

Editor’s tip: Ahorra tiempo aplicando tu tratamiento en casa, antes de tu cita. Nos gusta el tratamiento capilar Nexxus Humectress, una lujosa infusión de proteínas con elastina y caviar para hidratar profundamente.

Filtro sanitario

Queda prohibido el ingreso del personal, proveedores y clientes que presenten algún síntoma o tengan una temperatura corporal superior a 37.5 °C. Además, si el negocio cuenta con más de 30 empleados, deben realizarse pruebas semanales al 5% de la plantilla. Los casos positivos y sospechosos son reportados a LOCATEL. Los trabajadores que resulten positivos han de aislarse durante 15 días y no pueden ser despedidos por este motivo.

Cubrebocas obligatorio

El uso de cubrebocas es imperativo en la nueva normalidad, tanto para la clientela como el personal. Este último también debe usar careta.

Ventilación natural

De preferencia, el establecimiento debe contar con ventilación natural. De no ser posible, el sistema de ventilación solo podrá operar con recirculación de un mínimo de 30% hacia el exterior. La recirculación del aire al interior está prohibida. El sistema y los filtros deben desinfectarse y limpiarse constantemente.

Sana distancia

Se debe mantener una distancia interpersonal de 1.5 metros. Para garantizarla, se recomienda reordenar el mobiliario en zigzag.

Desinfección constante

Las superficies deben desinfectarse, por lo menos, seis veces al día. Y los instrumentos de trabajo (tijeras, peines, pinzas y más), después de cada servicio. También es importante insistir en el uso de gel antibacterial con 70% de alcohol.

Sin revistas ni bebidas

Puesto que no se ofrecen bebidas a los clientes, te recomendamos llevar tu propia botella de agua. Asimismo, durante tu cita, aprovecha para leer el contenido nuevo de All Things Hair en tu celular o tableta.

Estilista lavando el cabello con careta y cubrebocas en el salón de belleza
El uso de careta y cubrebocas forma parte indispensable de la nueva normalidad en los servicios de belleza. Crédito: Shutterstock.

Además de llevar a cabo el protocolo establecido por el Gobierno de la Ciudad de México, algunos salones de belleza actúan por encima de su responsabilidad, enfrentando la nueva normalidad con conciencia y optimismo.

HER Barra de Peinados no pierde de vista el básico, pero efectivo, lavado de manos constante recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ha hecho de la aplicación de gel antibacterial un requisito, antes y después de cada servicio. Para asegurar la distancia adecuada, deja una silla vacía entre clientes.

Silvia Galván Image Studio ha sanitizado todos sus locales previamente a la apertura. A tu llegada, el personal te proporciona guantes, cubrebocas y gel antibacterial. Asimismo, te pide lavarte las manos en un área designada a ello. Las salas de espera están inhabilitadas, por lo que debes ser puntual y acudir sola. Las toallas y batas son higienizadas a una temperatura adecuada, 60 °C. Aunque la recomendación es que asistas solamente con lo indispensable, si debes llevar tu computadora portátil, esta también será sanitizada. El consumo de alimentos está prohibido.

Pretty Bitches ha instalado mamparas de acrílico entre las sillas de peluquería y ha colocado un tapete sanitizante en la entrada. El ingreso es individual y, si olvidas tu cubrebocas, puedes adquirirlo en la recepción. El personal trabaja con guantes y las batas, como el resto de las herramientas, se desinfectan entre usos. Aplausos extra por llevar a cabo un protocolo de nebulizaciones cada ocho días y ofrecer precios especiales para incentivar en el consumo local.

La Belleza del Quetzal recibe únicamente a dos personas al día, una a las 11 am y otra a las 2 pm, con el propósito de librar el contacto. Antes de entrar, debes limpiar tus suelas en el tapete sanitizante y tanto las sillas como el lavabo se desinfectan entre servicios. El baño cuenta con desinfectantes de todo tipo —desde aerosoles hasta paños de cloro— y toallas de manos de uso personal. Su atención a los detalles es tal que el personal se encarga de abrir las puertas a los clientes, para evitar que toquen las manijas.

Le Glam Bar ha optado por reducir su aforo al 20%, restringir la entrada a acompañantes y mantener un staff pequeño. Por último, Paralelo Estudio Independiente, un co-working de belleza, también apuesta por el acceso individual, la instalación de estaciones de gel antibacterial y el tapete sanitizante en la entrada del establecimiento.

Editor’s tip: ¿Aún no estás segura de volver al salón de belleza? La mayoría de ellos cuenta con programas que te permiten adquirir el servicio ahora y recibirlo después, pagando una fracción del precio normal. De esta manera, obtienes un beneficio mientras los ayudas a recuperar su estabilidad financiera.

La enseñanza que esta situación nos deja como sociedad es trascendental. Ni hablar para este tipo de negocios, que ha sido uno de los más impactados —junto al rubro gastronómico— por la crisis sanitaria, convertida también en económica.

A medida que las estéticas y peluquerías levantan la cortina, nosotras nos aferramos al optimismo. Pronosticamos una nueva normalidad que apuesta por las experiencias individuales y personalizadas; por conexiones profundas que afianzan la cualidad de confidente del estilista; por profesionales que reafirman su pasión, después de verse privados de ejercerla; y por salones que son, hoy más que nunca, espacios seguros: para (re)descubrir tu belleza sin poner en riesgo tu salud.

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