Las razones para elegir un shampoo libre de crueldad animal (y tu lista de compras)

Cambiando tus hábitos de consumo puedes comenzar a hacer la diferencia en tu entorno. Un shampoo libre de crueldad animal no solo es seguro y efectivo, sino que contribuye a erradicar esta práctica nociva.

En la industria de la higiene y la belleza, las pruebas con animales son una práctica tan común como dañina. De acuerdo con PETA, cerca de 115 millones de animales son utilizados para probar productos de esta categoría en el mundo. Ser una marca libre de crueldad animal significa que sus productos e ingredientes no experimentan con animales en ningún lugar del mundo. ¡Optar por ellas es un paso importante hacia el consumo consciente! Por eso, hoy te hablaremos sobre cómo y por qué elegir un shampoo libre de crueldad animal.

Los fabricantes de los cosméticos deben realizar diferentes pruebas para observar qué reacciones provocan en los humanos las sustancias químicas con las que son elaborados. Estas pruebas, por lo general realizadas en animales, incluyen la irritación de la piel o los ojos, la sensibilización de la piel, el nivel de envenenamiento, los daños genéticos que pueden ocasionar, así como la probabilidad de causar enfermedades como el cáncer. Para ello, los animales son enjaulados, torturados, cegados y sometidos a actos brutales.

Ahora bien, ¿es realmente necesario probar los productos en animales? La respuesta es sencilla: no, y la muestra más clara de ello son los cientos de marcas que han dejado de hacerlo. La tecnología actual está prevista de alternativas que resultan igual de aptas para comprobar la efectividad y seguridad de una fórmula, tales como el análisis por computadora, la prueba de parche, los estudios de usuarios controlados y el uso de una piel sintética que reacciona casi como la humana.

Mujer con cabello rizado negro y un gato gris en brazos
Identificar un shampoo libre de crueldad animal no es difícil. Busca el logotipo del conejo de PETA con la leyenda ‘Cruelty-Free’ en el empaque, ¡es garantía! Crédito: Sam Lion/Pexels.

Por fortuna, cada vez es mayor la oferta de productos que no están probados en animales. Lo mejor es que algunas de nuestras marcas favoritas de toda la vida —como Dove y, más recientemente, TRESemmé— ahora se enorgullecen de ser reconocidas por PETA como marcas libres de crueldad animal.

La organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), fundada en Estados Unidos en 1980, fue una de las primeras dedicadas a establecer y defender los derechos de los animales. Por eso, es toda una autoridad. Para que una marca sea considerada libre de crueldad bajo el programa global Beauty Without Bunnies de PETA, no solo debe prohibir las pruebas con animales, sino también negarse a emplear ingredientes de origen animal, como la miel, la cera de abejas o el carmín, en sus formulaciones.

Cambiando tus hábitos de consumo puedes comenzar a hacer la diferencia en tu entorno. Un shampoo libre de crueldad animal no solo es seguro y efectivo, sino que contribuye a erradicar esta práctica nociva.

Encontrar un shampoo que no testea en animales es muy sencillo: solo tienes que buscar la certificación de PETA en el envase, que reconocerás por su logotipo de conejito con las orejas en forma de corazón. Así, sabrás que la marca no hace, ni hará, pruebas en animales en ningún lugar del mundo.

Editor’s tip: Si tienes el cabello debilitado y quebradizo, prueba el shampoo Dove Fuerza Antiquiebre. Si tu cabello está seco y dañado, conoce el shampoo 2 en 1 TRESemmé Hidratación Profunda. Ambas marcas están libres de crueldad animal.

Perro pug negro con cara triste
México toma cartas en el asunto de los derechos animales. Crédito: Charles Deluvio/Unsplash.

¡Buenas noticias! El 2 de septiembre de 2021, el Congreso de México aprobó prohibir el uso de animales para experimentos de belleza y artículos cosméticos. Así, México se convertirá en el primer país de Norteamérica en prohibir estas prácticas y el 41 en el mundo.

Esta reforma a la Ley General de Salud contempla penas de dos a siete años de cárcel a quien contrate, autorice o participe en dichas prácticas.

Tampoco se podrá fabricar, importar ni comercializar productos cosméticos que contengan ingredientes o combinaciones de estos que sean o hayan sido objeto de pruebas en animales.

Para incentivar el consumo responsable y garantizar el derecho a la información del consumidor, el etiquetado de los productos cosméticos comercializados podrá señalar que su fabricación es libre de crueldad animal.

La iniciativa ahora será turnada al poder ejecutivo federal para su ratificación y divulgación en el Diario Oficial de la Federación para que entre en vigor.

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