Glosario de belleza sostenible: así debes elegir tus productos capilares

Tanto si sueñas con un tocador 'cruelty-free' como si quieres que tus compras contribuyan a mejorar la vida de sus trabajadores, estos son los atributos de belleza sostenible que te interesan.

2020 cierra una década emocionante en el mundo de la cosmética capilar. La belleza sostenible, ética, ecológica e inclusiva deja de ser terminología vacía de moda por la que apuestan los departamentos de mercadotecnia, para convertirse en el estándar que el mercado demanda a las marcas.

Los productos de belleza sostenible proporcionan beneficios ambientales, sociales y económicos al tiempo que protegen la salud pública y el medio ambiente durante todo su ciclo de vida (desde la extracción de las materias primas hasta la eliminación final del producto) y no utilizan ingredientes que no puedan regenerarse o reemplazarse.

Aunque pueda parecernos que las decisiones más importantes se toman en las juntas directivas, como consumidoras finales tenemos el poder de liderar el cambio. Si bien no es realista ni posible defender todas las causas por igual, también es cierto que cuando se trata de salvar el planeta y a sus habitantes, cada granito de arena es importante.

Echa un vistazo a las cualidades que distinguen a las compañías que luchan en el bando correcto para conseguir una melena perfecta con la conciencia tranquila.

El criterio para discernir entre la belleza sostenible y ética de la que no lo es resulta ambiguo y carece de regulación. Por ello, es importante entender lo que estás buscando.

Lo que hace que una marca sea sostenible depende de múltiples factores. Si bien el listado podría ser inflexible e interminable, en la práctica, dar con aquellas que cumplan con todas y cada una de las exigencias implicaría que una inmensa mayoría quedaría excluida.

La buena noticia es que existen múltiples marcas o productos que encuentran cabida en algún punto dentro de este amplio espectro. La clave es encontrar aquellos que sobresalen por su esfuerzo para hacer del mundo un lugar mejor. A continuación, los criterios más relevantes a considerar en tu próxima compra.

Ingredientes éticos y sostenibles

Modelo con trenzas cargando una planta
Kate Spade SS 2020. Crédito: Shutterstock.

Libre de crueldad animal (cruelty-free)

Son productos que contienen ingredientes que no han sido probados en animales en ninguna fase de su desarrollo. En en cuenta que un producto que se considera libre de crueldad animal aún puede contener ingredientes animales.

Editor’s tip: Dove, una de nuestras marcas favoritas, está libre de crueldad animal y se encuentra certificada por PETA. Te recomendamos probar el shampoo Dove Cuidado Micelar para reparar el cabello expuesto al desgaste diario.

Libre de aceite de palma (palm oil free)

Son productos que no contienen aceite de palma y sus derivados. ¿La razón? Su cultivo intensivo en países como Indonesia y Malasia ha provocado la destrucción de grandes bosques tropicales, ha puesto en peligro de extinción a gran cantidad de seres vivos, como el orangután, ha incrementado las emisiones de CO2, implicadas en el cambio climático, y ha dañado los hábitats de las zonas de cultivo.

Editor’s tip: Una alternativa al aceite de palma es la manteca de karité, rica en vitamina E. La encuentras en el acondicionador TRESemmé Rizos Definidos + Hidratación.

Orgánico y natural (organic & natural)

Son productos que no contienen organismos genéticamente modificados (GMO, por sus siglas en inglés), herbicidas manufacturados, fertilizantes artificiales, colorantes artificiales o sintéticos, conservadores ni químicos.

Si bien los ingredientes de los productos orgánicos —y, en algunos casos, de los naturales— se obtienen de manera sostenible, es posible que hayan sido probados en animales, contengan subproductos de animales y/o aceite de palma.

Vegano (vegan)

Son productos que no contienen ingredientes animales en ninguna de sus formas. Considera que estos pueden contener ingredientes que no son orgánicos o naturales, cuya producción quizás sea dañina para la fauna y el medioambiente.

Asimismo, algunos productos con esta etiqueta son probados en animales, lo cual se contrapone con la razón de ser del veganismo.

Prácticas de negocios éticas y sostenibles

Modelo morena con sombrero y trenzas en Dior SS 2020
Dior SS 2020. Crédito: PIXELFORMULA/SIPA/Shutterstock.

Abastecimiento ético

Una marca comprometida con el abastecimiento ético de ingredientes es uno de los signos más importantes de una empresa sostenible y ética.

Significa que preocupa por que las personas que se involucran en la obtención de la materia prima reciban un trato digno.

Requiere que la marca esté al tanto de lo que está sucediendo en sus cadenas de suministro, que pague un precio justo por las materias primas y los bienes, para garantizar que sus proveedores estén comprometidos con el impacto ambiental y social positivo y proporcionen entornos de trabajo seguros.

Donaciones caritativas

Las empresas socialmente responsables, aun con fines de lucro, son dignas de admirar. Unilever —una de las compañías líderes a nivel mundial en productos de consumo, que produce y vende alrededor de 400 marcas en más de 190 países— respondió a la crisis sanitaria de este año donando 100 millones de euros en jabones, desinfectante, cloro y alimentos. Asimismo, mostró su apoyo incondicional a sus clientes y proveedores pequeños y medianos, poniendo a su disposición 500 millones de euros en efectivo.

También está financiando un programa de lavado de manos que tiene como objetivo llegar a mil millones de personas. Pero sus acciones van más allá. Por ejemplo, en Reino Unido ha ayudado a fabricar ventiladores para el Servicio Nacional de Salud y, en Brasil, ha producido limpiadores de superficies para las familias vulnerables en las favelas.

Empaques ecológicos

Cada año, se producen 120,000 millones de unidades de empaques de cosméticos, la mayoría para ser usados una única vez. Según World Economic Forum, en el año 2050 ¡habrá más plástico que peces en el océano!

Las marcas que han actuado mejor al respecto son aquellas que permiten reutilizar los envases —como Sedal, con su programa Refillery en la Ciudad de México— o usan envases compostables.

También destacan las que utilizan recipientes elaborados con materiales reciclados. Desde este año, en México, Dove usa botellas de shampoo y cremas hidratantes de plástico 100% reciclado, lo cual ayudará a salvar más de 10 millones de botellas en un año.

Gestión de residuos y recursos

Las marcas de belleza sostenible que realmente se preocupan por reducir su huella medioambiental hacen todo lo posible para garantizar la puesta en marcha de excelentes políticas de gestión de recursos y desechos.

Esto incluye —pero no se limita a— la gestión del agua y la energía; comprar energía de fuentes sostenibles (o energía renovable como la solar); minimizando cualquier subproducto de fabricación (por ejemplo, políticas de cero residuos); compensaciones de carbono y programas de reciclaje en los corporativos.

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