Chocolate para el cabello: 5 razones para adoptar este ‘superfood’ en tu rutina

Descubre los poderosos beneficios del chocolate para el cabello y dale la oportunidad de convertirse en tu mejor aliado de cuidado capilar.

Los superfoods han ido ganando mayor terreno dentro de la industria de la belleza. Entre ellos, el chocolate para el cabello ya se ha posicionado como el tratamiento capilar favorito de las adeptas a los ingredientes naturales.

Pocos son los ingredientes que consiguen aportar un shot completo de vitaminas y minerales desde la primera aplicación, así como sucede con la miel, el aceite de argán y la sábila. Pero créenos cuando te decimos que el chocolate —gracias a su concentración de cacao— se encuentra dentro del listado de elixires capilares.

Si todavía no le has dado al chocolate para el cabello la oportunidad de protagonizar tu rutina de cuidado diario, solo espera a conocer el listado de beneficios que posee. ¡No volverás a dudarlo ni por un segundo!

Mujer con cabello largo color chocolate
El chocolate para el cabello funciona como un efectivo tratamiento capilar. Crédito: Indigital.

Revitaliza y reconstruye

El daño capilar será cosa del pasado después de darle a tu pelo un tratamiento de chocolate. Y es que su rica concentración de vitaminas A, E, B y B1, minerales, lípidos y proteínas, lo convierten en el plan S.O.S. más efectivo para reparar el cabello dañado.

Hidrata profundamente

Gracias a su elevado contenido de vitamina B, el cacao es un excelente hidratante natural, ya que penetra profundamente la fibra capilar y la sella, humectando desde la raíz hasta las puntas.

Aporta brillo y suavidad

El largo listado de nutrientes esenciales de este fruto consigue cerrar la cutícula del cabello, creando una textura mucho más luminosa y suave.

Evita el quiebre

Debido a su alto contenido de magnesio, el chocolate fortalece las melenas frágiles y les aporta mayor elasticidad, haciéndolas mucho más resistentes ante el quiebre y la caída.

Acentúa el color del cabello

Así como la manzanilla aclara el cabello, para las melenas castañas y negras —sin importar que sean naturales o teñidas— el chocolate es un perfecto intensificador de color natural. Aplícalo una vez por semana como una mascarilla; notarás que tu pelo cobra una tonalidad radiante.

Algunos salones de belleza ofrecen un tratamiento capilar de chocolate con keratina, que está indicado para alisar el cabello grueso a medio y con rizos cerrados. La manteca de cacao concentrada puede reducir los rizos y el encrespamiento hasta en 90%, dejando el cabello muy suave. Además contiene antioxidantes y aminoácidos que promueven la salud capilar.

Esta es una buena alternativa a los tratamientos de alisado químicos, que pueden perjudicar al cabello, y su uso es seguro en el cabello teñido, aunque se recomienda esperar de dos a tres semanas después del último tinte para aplicarlo.

La keratina de chocolate puede durar hasta 20 semanas si se cuida adecuadamente.

Editor’s tip: Si una de tus máximas preocupaciones es proporcionarle a tu cabello todos los nutrientes necesarios diariamente, el shampoo y acondicionador Bioexpert Cacao Orgánico serán tus aliados infalibles. En conjunto, suavizan la superficie del cabello y lo nutren desde el interior, devolviéndole su belleza innata. Están formulados con más de 90% de ingredientes de origen natural y no contienen sal, parabenos, parafinas, alcohol ni colorantes.

El chocolate amargo, al contener manteca de cacao y muy poca azúcar, es ideal para nutrir el cabello y aportarle antioxidantes. Por ello, es un buen recurso natural para quienes tienen el cabello dañado y seco y quieren aportarle textura y brillo.

Necesitas:

  • 40 gramos de chocolate amargo (el más puro que encuentres).
  • Una cucharada de manteca de cacao.
  • 3 cucharadas de leche de coco a temperatura ambiente.
  • 2 cucharadas de acondicionador sin alcohol (el que mencionamos anteriormente es una gran opción).

Modo de preparación:

  1. Pon a derretir el chocolate a baño maría.
  2. Agrega la cucharada de manteca de cacao y revuelve con una pala.
  3. Una vez que todo esté derretido e integrado, añade la leche de coco a temperatura ambiente, con el fin de evitar que se separe de la mezcla.
  4. Revuelve y apaga el fuego.
  5. Deja enfriar por un par de minutos, agrega el acondicionador y mezcla nuevamente.

Aplica la mascarilla en tu cabello y masajea muy bien. Cuando esté bien impregnado, cúbrelo con una gorra de baño y deja reposar por una hora. Pasado este tiempo, enjuaga. ¡Se sentirá suave y olerá delicioso!

Artículo anterior
Artículo siguiente

Mantente inspirado

Suscríbete al boletín y obtén exclusivos trucos y consejos para tu cabello.