Efectos del estrés en el cabello: 5 señales de que necesitas relajarte

La caída, la caspa y la resequedad, son algunos de los efectos del estrés en el cabello. Aprende a identificarlos ¡y ponles fin!

Seguro estás consciente de que vivir bajo un estrés constante, puede causarte problemas de salud pero, ¿conoces los efectos del estrés en el cabello?

¡Sí! Tu melena también puede verse afectada por tu estado de ánimo y, aunque puede ser padecimiento temporal —como resequedad o quiebre— también puede convertirse en algo más serio, como una alopecia areata (pérdida extrema del cabello).

Es importante que aprendas a reconocer los efectos del estrés en el cabello, porque eso te ayudará a determinar el origen de tu problema capilar y buscar una solución para atacarlo de raíz.

Continúa leyendo y entérate cómo puedes identificarlos.

Mujer preocupada pelo corto
La caída del cabello, el cuero cabelludo seco y el quiebre son algunos de los efectos del estrés en el cabello. Crédito. All Things Hair.

Es importante aclarar que no todos los efectos del estrés en el cabello se presentan simultáneamente y en la misma intensidad. Tampoco es de ley que, si estás viviendo una situación estresante, vayas a padecer alguno de estos signos capilares. Pero vale la pena conocerlos, para así poder tratarlos si llegaran a aparecer.

1. Pérdida del cabello

Empezar a perder el cabello súbitamente con el simple hecho de lavarlo, cepillarlo o tocarlo, puede ser un signo de estrés.

Hay tres tipos de pérdida de cabello por estrés:

  • Efluvio telogénico. El estrés empuja grandes cantidades de folículos pilosos a la fase telógena, lo que hace que el pelo se debilite de raíz y se caiga.
  • Tricotilomanía. En este caso, el pelo no se cae por su propia cuenta, sino que surge un impulso incontrolable por arrancarlo.
  • Alopecia areata. Se trata de una enfermedad que afecta a los folículos pilosos. En la mayoría de los casos, el pelo se cae en mechones abundantes y redondos, dejando áreas de la cabeza completamente calvas.

La buena noticia es que ni el estrés ni la pérdida del cabello por estos padecimientos son permanentes. No obstante, los síntomas pueden llegar a provocar más ansiedad, lo cual solo entorpece la recuperación.

Si crees que estás perdiendo más de los 100 a 150 cabellos que todos perdemos al día, acude con un dermatólogo o tricólogo para que te ayude a buscar la mejor solución para tu caso particular.

2. Cuero cabelludo seco

La comezón en el cuero cabelludo y la descamación son algunos de los síntomas que delatan a un cuero cabelludo seco.

Este problema se presenta cuando, por estrés, las hormonas liberan sustancias inflamatorias que hacen que tu cuero cabelludo pierda la humectación.

Además de la recomendación más obvia, que es tratar de reducir tus niveles de estrés, es importante que le brindes a tu cabello y cuero cabelludo la hidratación que necesita.

El shampoo 2 en 1 Folicuré Control Caspa Hidratación contiene pantenol, mejor conocido como ProVitamina B5, que es un ingrediente que previene la resequedad del cabello al lubricar el folículo capilar y darle brillo.

Al lavar, masajea el cuero cabelludo suavemente con las yemas de las dedos para favorecer a que la caspa se despegue y asegúrate de enjuagar bien el producto para eliminar todos los restos.

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3. Cuero cabelludo graso

¿Quién diría que uno de los efectos del estrés en el cabello puede ser totalmente lo opuesto? Sí, el cuero cabelludo también puede volverse oleoso.

Esto se debe a que, cuando entra en un estado de estrés, tu cuerpo produce más grasa, la cual puede verse reflejada en un brote de acné o en un cuero cabelludo graso, entre otros signos.

Además de buscar nuevas formas de relajarte, puedes atacar el problema del cuero cabelludo graso haciendo una exfoliación semanal.

También conviene lavar tu cuero cabelludo con un shampoo neutro como el shampoo Sedal Hidratación Ligera, que tiene una fórmula libre de sal y pH balanceado. Puedes confiar en que hidratará tu melena en la medida necesaria, sin añadirle peso.

4. Quiebre

Si notas que tu cabello se está cayendo demasiado, obsérvalo bien e identifica si tiene raíz (esa bolita blanca que está en uno de los extremos). Si no tiene, entonces significa que es una pérdida por quiebre.

Y es que, otro de los efectos del estrés en el cabello, es el debilitamiento que —tarde o temprano— suele convertirse en quiebre. La buena noticia es que hay forma de evitarlo, de ahí la importancia de estar atenta a los cambios de tu melena.

Si notas que tu cabello se ve más reseco y opaco de lo normal quizá sea momento de, primero, bajarle el estrés; y segundo, apostar por fórmulas que fortalezcan la fibra de raíz.

Por ejemplo, el tratamiento capilar Nexxus Vital 8 en 1 está enriquecido con aceite de coco, aceite de soya, keratina, elastina y un concentrado de proteínas que brindarán a tu melena toda la fuerza que necesita.

5. Resequedad

Quizá tu cuero cabelludo no sufra resequedad, pero eso no quiere decir que tu cabello no pueda resecarse. Otro de los efectos del estrés en el cabello es una fibra deshidratada y porosa, que puede lucir maltratada, opaca y con frizz.

Para tratar esta condición, se aconseja el uso de un acondicionador profundo, como el superacondicionador Sedal Fuerza y Brillo 1 Minuto, que además de dejar tu melena brillante, también la reforzará para permitirle luchar contra los daños cotidianos.

Si sufres alguno de estos efectos del estrés en el cabello, o cualquier condición médica que te impida tener una cabellera sana, acude con un experto en la materia para que pueda ayudarte a encontrar una solución efectiva.