Esto está pasando: nació el tratamiento casero con maicena para el pelo

Juliana | 08 noviembre 2017

Sí, la de los alfajores.

Todo el tiempo aparecen nuevos tratamientos naturales para el pelo. Al principio nos parecen un poco raros, pero siempre terminamos por probarlos en nuestra desesperación por tener la melena perfecta. A nosotras nos encantan, entre otros, los que contienen miel, como el Shampoo y Acondicionador Miel Anti-Quiebre de Sedal, porque da una dosis de fortificación al pelo.

Sedal Shampoo Miel Anti-Quiebre

Entonces, escuchamos hablar de la miel, la mayonesa, la palta, las máscaras de huevo y el aceite de oliva, pero ahora llegó algo diferente a todo lo que estábamos acostumbradas: nació el tratamiento casero con maicena. Sí, la de los alfajores. La maicena es el nombre que se le da a la fécula de maíz y, aparentemente, le hace bárbaro a nuestra cabellera. Increíble pensar que estuvo todo este tiempo en nuestra alacena sin saberlo.

Este tratamiento casero ayuda a hidratar y reparar el cabello y, por suerte, tenemos todo al alcance de la mano. Lo que hace es devolverle la salud al folículo piloso y a la cutícula, nutriendo y fortaleciendo el pelo.

¿Qué necesitás?

  • Una cucharada sopera de fécula de maíz.
  • Dos cucharadas de tu acondicionador regular.
  • 100 ml de agua.
  • Aceite vegetal de tu preferencia, 1 cucharada (puede ser de oliva, almendras, coco o argán, la que más te guste).

¿Cómo se  prepara?

Lo primero que hay que hacer es disolver la maicena en el agua y batir hasta que esté disuelta. No se necesita una batidora eléctrica, una cuchara alcanza y sobra. Luego hay que llevarla al fuego, revolviendo para que no se queme, hasta que tome una consistencia homogénea semicremosa.

Antes de que hierva, retirala del fuego y dejala enfriar para luego agregarle el acondicionador y el aceite. Mezclalo nuevamente y chequeá que todos los ingredientes están bien incorporados. ¡Listo!

¿Cómo se aplica?

Aplicá la mezcla cuando esté el cabello húmedo, desde las puntas a las raíces. Lo importante es saturar las puntas lo más posible, porque suele concentrarse el daño. Una vez que está el cabello todo embadurnado con la crema que hicimos (asegurate de ponerte una remera vieja para no ensuciar nada importante), colocate una gorra de baño y aplicale calor. Esto puede hacerse con un secador de pelo o con una toalla caliente. Dejala actuar por unos 15 o 20 minutos y, pasado ese tiempo, enjuagá bien con agua tibia y asegurate de que no queden restos en el pelo.

Recomendamos usarla una o dos veces por semana durante un mes en caso de que el cabello esté muy dañado. La constancia es clave para que funcione. Ojo si tenés el pelo teñido porque puede que saque un poco el color. Seguramente después de leer esto estás tan impresionada como nosotras, prepará este tratamiento casero para el cabello y contanos qué tal. No hay nada que perder.

Probalo.

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