Shampoo seco: qué es, para qué sirve, cómo se usa y cómo hacer uno casero

Un adelanto: usalo estratégicamente, sin abusar.

El shampoo seco se presenta como una solución rápida y efectiva para absorber el exceso de oleosidad de las raíces sin necesidad de humedecer el pelo. Sin embargo, no es ninguna novedad. Hace años que se utilizan polvos para este fin. Para utilizarlo sabiamente, hay algunas consideraciones fundamentales, sobre todo que no reemplaza el lavado.

En esta nota, te contamos qué es el shampoo seco, cómo se usa, para qué y cómo podés hacer uno casero con ingredientes naturales.

shampoo seco
Pista: para salir del paso pero no para usar todos los días. Crédito: Rupert Laycock

El shampoo seco es un tipo de shampoo por lo general en formato spray o aerosol, hecho a base un polvo activo como el almidón. Se utiliza para absorber la oleosidad, el sudor y la suciedad del cuero cabelludo sin necesidad de humedecerlo, y por tanto, otorgar una sensación de frescura y limpieza. Suele aplicarse cuando, por alguna razón, no es posible lavar el pelo de la forma habitual o, también, entre lavados.

El shampoo en seco sirve para absorber la oleosidad excesiva, la suciedad y el sudor del cuero cabelludo para mantener las raíces limpias. De ahí que mucha gente lo utilice para extender el tiempo entre lavados. Los estilistas, además, lo utilizan para dar más volumen al pelo fino y textura a la hora de peinar.

  1. Agitá bien la botella del shampoo seco.
  2. Rociá en las raíces, con el pelo seco, a una distancia de unos 20 centímetros. Asegurate de mantener el movimiento para que el producto no se acumule en una zona.
  3. Dividí el pelo en secciones y rociá para cubrir todas las raíces. Una aclaración: rociá solo donde lo necesites.
  4. Esperá 2 minutos para que el polvo absorba la oleosidad, sudor y suciedad.
  5. Volteá la cabeza hacia adelante y masajeá el cuero cabelludo.
  6. Cepillá el pelo.

Vas a necesitar maicena como base y otro ingredientes según el color de tu pelo. Si sos castaña, mezclalo en partes iguales con polvo de cacao. Si sos rubia, con harina de arrurruz o arrowroot. Si sos pelirroja, podés usar canela. Mezclá ambos ingredientes en un bowl o recipiente que luego puedas tapar y conservar. Usá una brocha de maquillaje vieja para aplicar el polvo en las raíces, solo en las áreas que necesites. Antes de hacerlo, da golpecitos con la brocha para asegurarte de no aplicar demasiado. Dejá que el polvo actúe durante 2 minutos, masajeá el cuero cabelludo y cepillá el pelo.

Nuestro tip: El shampoo seco es un gran aliado para usar de tanto en tanto. De ningún modo reemplaza el lavado con shampoo y acondicionador. Abusar del shampoo seco podría ser contraproducente, ya que podría quedar acumulado en el cuero cabelludo y ocasionar otros problemas; o resecar el cuero cabelludo. Si te preocupa el exceso de oleosidad, entonces lavá el pelo con un sistema formulado con ingredientes purificantes como el té verde o matcha y el agua de arroz. A nosotras nos gusta mucho el Shampoo y Acondicionador Ritual Detox de Dove, ideales para pelo graso.

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