¿Es malo cortarse el cabello durante el embarazo? Explicamos el mito

La creencia de que es malo cortarse el cabello durante el embarazo ha pasado de una generación a otra. Investigamos al respecto para despejar tus dudas.

Algunas mujeres se preguntan si es malo cortarse el cabello durante el embarazo debido a múltiples supersticiones que las rodean. Desde la antigüedad, se cree que el cabello contiene la fuerza de una persona y cortarlo significa dejar ir una parte de su energía vital, de manera que podría acortar su vida o incluso invocar algún poder maligno o enfermedad.

Otra creencia popular es que, tras el corte, los nutrientes necesarios para el bebé se desviarán para hacer crecer el cabello; o, por el contrario, que el bebé absorberá los nutrientes y el cabello no crecerá hasta que nazca.

Sin embargo, no hay evidencias científicas que respalden cualquiera de estos mitos. De hecho, es normal que el cabello sufra cambios en la longitud y la textura en esta etapa, por lo que una visita al salón de belleza podría ayudarte a sentirte a gusto con tu nueva apariencia. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Mujer embarazada cepillándose el cabello largo
Puesto que no es un procedimiento invasivo, no es malo cortarse el cabello durante el embarazo, sino que te ayudará a mantenerlo sano. Crédito: Yan Krukov/Pexels.

Cuando estás embarazada, tu cuerpo libera una gran cantidad de hormonas, y la mayoría de ellas se encuentra en un flujo constante o un estado elevado. Los cambios hormonales son responsables de alterar el volumen, la longitud y textura del cabello durante este periodo: mientras que algunas mujeres lo perciben más grueso y voluminoso, otras experimentan encrespamiento y pérdida capilar. No es malo cortarse el cabello durante el embarazo, sino que puede ayudar a controlarlo y que luzca más saludable y con vitalidad. Como no es un procedimiento invasivo, no te hace daño, ni a tu bebé.

Tampoco hay una fecha o periodo en el que sea más o menos recomendable pasar por las tijeras, así que puedes continuar con tu rutina.

No obstante, ten precaución si tu estilista usa productos con ingredientes que prefieras evitar, como la cafeína o algunos aceites esenciales, o si tienes contemplado someterte a un tratamiento o teñirte el cabello en el embarazo. Recuerda consultar a tu médico para aclarar dudas.

También es probable que, por seguridad, prefieras evitar un salón de belleza (o cualquier otro espacio) con mucha gente. Procura hacer cita en un horario poco concurrido.

Mujer embarazada haciendo su rutina de belleza
Tu rutina de belleza capilar no tiene que interrumpirse en el embarazo, aunque querrás tomar algunas precauciones. Crédito: Yan Krukov/Pexels.

Estar embarazada no te impide continuar con tu rutina de belleza capilar. De hecho, hay muchas cosas que puedes hacer y unas pocas con las que tener cuidado:

No es malo cortarse el cabello durante el embarazo

Es recomendable cortar las puntas regularmente para prevenir que se abran, controlar el quiebre y evitar el adelgazamiento capilar. Sin embargo, durante el embarazo, la textura del cabello se ve afectada, por lo que es aún más importante no faltar a tus citas en el salón. Ahora que si quieres hacerte un cambio más notorio, ¡adelante! En el sitio, tenemos mucha inspiración en materia de cortes de cabello para mujeres.

Puedes teñirte el cabello

Las sustancias más peligrosas, porque compiten con la formación del embrión, son el peróxido de hidrógeno y la parafenilendiamina (PPD). Son más habituales en los tintes permanentes que en los semipermanentes, y también son más abundantes en las coloraciones oscuras que en las claras.

Actualmente, incluso los tintes convencionales contienen dosis seguras de estos químicos. Además, el tiempo durante el que el producto entra en contacto con el cuero cabelludo es muy reducido y la absorción es mínima, por lo que resulta insuficiente para comportar daños al embrión o a la madre.

Para estar completamente segura, puedes abstenerte de su uso durante el primer trimestre —el más sensible para el desarrollo cognitivo y psicomotor del bebé — o bien, optar por una técnica de coloración que evite el cuero cabelludo, como el balayage, ombré o dip dye.

Si decides aplicarte el tinte tú misma, considera que debes hacerlo con guantes, en una habitación ventilada y el mínimo tiempo necesario para que funcione.

El uso de los tintes sin amoniaco, peróxido, parafenilendiamina, resorcinol y parabenos es seguro durante el embarazo.

Puedes mantener la mayoría de tus productos para el cabello

Muy pocos estudios han examinado los efectos de los químicos en los productos capilares en las mujeres embarazadas. Mientras que muchos médicos no ven necesario alterar la rutina, salvo algunas excepciones que mencionaremos más adelante, otros sugieren que existe la posibilidad de que el cuero cabelludo absorba ingredientes agresivos y los transmita al feto; entre ellos, están los parabenos, ftalatos y fragancias sintéticas.

Editor’s tip: Algunas mujeres prefieren mantener sus productos para el cabello lo más inocuos posible. En este caso, te sugerimos probar el shampoo y acondicionador Bioexpert Extracto de Placenta Vegetal, que promueven un crecimiento capilar saludable. Su pH es balanceado y más de 90% de sus ingredientes son de origen natural. Además, están libres de sal, parabenos, parafinas, alcohol y colorantes.

El ácido salicílico, que se encuentra en algunos tratamientos anticaspa, debe excluirse durante el embarazo. Además de que suele ser especialmente agresivo en este periodo, cuando la piel es más sensible, puede ser transportado por la sangre hasta la placenta y penetrar en el feto.

Otro ingrediente a evitar es la cafeína, un estimulante de fácil absorción que compone algunos productos para detener la caída capilar.

Ahora bien, si estás bajo algún tratamiento médico (por ejemplo, a base de cortisona, minoxidil o finasterida), ya sea vía tópica, oral o inyectable, lo más probable es que debas suspenderlo.

Asimismo, considera que algunas mujeres pueden sentirse abrumadas por los aromas. Si el olor de tus productos es intolerable, cambia a una versión sin fragancia.

Aceite en un gotero para rutina de belleza
Aunque el uso de los aceites vegetales es seguro, más vale abstenerse de algunos aceites esenciales durante el embarazo. Crédito: Alesia Kozik/Pexels.

Puedes aplicar algunos aceites para el cabello

Los aceites vegetales son totalmente naturales, saludables y muy populares porque no tienen contraindicaciones. Algunos ejemplos son el aceite de almendra, argán, coco o aguacate.

No obstante, hay que prescindir de ciertos aceites esenciales, por sus propiedades abortivas o porque pueden provocar alteraciones en el desarrollo del bebé o, incluso, inducir el parto. Entre ellos, el de salvia, cedro del Atlas, orégano, clavo, poleo, menta piperita y canela.

Puedes usar herramientas térmicas

El uso de la plancha, tenaza y secadora es seguro durante el embarazo, aunque quizás quieras obviarlo si tu cabello está seco, encrespado o presenta caída, ya que solo conseguirás debilitarlo más.

Puedes hacerte tratamientos para el cabello (sin formol)

Evita los tratamientos químicos que contienen formaldehído de tioglicolato de amonio. Las altas concentraciones de formaldehído en los procedimientos de rizado y alaciado permanente han sido vinculadas con abortos espontáneos, malformaciones congénitas y parto prematuro.

Como alternativa, te sugerimos un alisado sin formol, que aporta brillo y suavidad al cabello, reduciendo significativamente el encrespamiento.

Intenta relajarte

La caída del cabello por estrés durante el embarazo es bastante común. Los folículos pilosos se encuentran todo el tiempo en un ciclo de crecimiento. Al experimentar estrés emocional, este se ve alterado y entra en una fase de reposo, reduciendo el crecimiento del pelo y causando que este se desprenda.

Haz actividades que te ayuden a relajarte. Date un baño largo, enciende velas aromáticas, escucha música apacible, medita, practica yoga, duerme hasta tarde o hazte un masaje capilar.

Sé consciente de tu dieta

Estando embarazada, seguramente estás procurando una dieta balanceada para ti y tu bebé. Una alimentación nutritiva también ayudará a mejorar la salud de tu piel y pelo. Incluye linaza, nueces, pescado y huevos para obtener folículos pilosos más fuertes y saludables.

Cortar regularmente las puntas de tu cabello no hace que crezca más rápido, pero sí que parezca más grueso, saludable y brillante. Es recomendable cortarse el cabello durante el embarazo (y fuera de él), más o menos, un centímetro cada ocho o 10 semanas. De esta manera, no solo te desharás de las puntas abiertas, sino que prevendrás su aparición.

La velocidad máxima a la que crece el cabello está determinada por la genética. Para la mayoría, esto es aproximadamente 1.2 centímetros al mes. Durante el embarazo, es probable que el cabello crezca más rápidamente, debido al alto nivel de estrógenos, entre otros factores.

¿Tienes dudas sobre otros mitos capilares? Recuerda que siempre puedes contactarnos en Instagram (@allthingshairmex), ¡nuestro buzón está abierto para ti!

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