Injerto de cabello: una experta resuelve todas tus dudas

El injerto de cabello o trasplante de cabello es la solución si buscas revertir los efectos de la alopecia. Aquí te explicamos todo sobre él.

Si tú o alguien cercano a ti sufre de pérdida capilar, seguramente habrás escuchado algo sobre el injerto de cabello o el trasplante de cabello, una técnica con la que, literalmente, se mueve el pelo de un sitio a otro. Pero, ¿cómo funciona?, ¿duele?, ¿cualquiera puede someterse al proceso?

Sabemos que existen muchas preguntas en torno al injerto de cabello, pues no es un procedimiento tan sencillo con cambiar tu corte o color de pelo. Por eso acudimos con la doctora Daniela Gutiérrez, dermatóloga y tricóloga, para ayudarte resolver todas tus dudas.

El injerto o transplante de cabello es un procedimiento quirúrgico a través del cual se pasan los folículos de una zona poblada —normalmente cerca de la nuca— a las zonas en las que hay calvicie. Existen dos técnicas principales, la de tira y la de folículo por folículo.

Técnica de tira

Con la técnica de tira se retira una sección del cuero cabelludo con ayuda de un escalpelo o bisturí y después se cierra con pequeñas suturas. El médico extraerá los folículos y los insertará —en grupos o de manera individual— en la zona de calvicie.

Técnica de folículo por folículo

Por su parte, en la técnica FUE (por sus siglas en inglés: Follicular Unit Extraction) se extraen los folículos de forma independiente con ayuda de un instrumento y se colocan, uno por uno, en la zona receptora. Dependiendo de la cantidad de pelo a implantar, puede que requieras de una o dos sesiones.

¿Cuál es mejor? Según la doctora Daniela Gutiérrez, cualquiera de las dos es buena. Solo es cuestión de elegir la más adecuada para cada caso: “La principal diferencia es que la técnica de tira deja una cicatriz lineal. Si el paciente tiene muy poquito pelo en la parte occipital (de donde se extraería la tira), la cicatriz sería muy notoria. En ese caso la mejor técnica sería la de folículo por folículo”.

¿Duele?

Una pregunta muy común es si este procedimiento resulta doloroso. Afortunadamente, parece que no lo es. La doctora Daniela explica que en muchos de los casos los pacientes son sedados y se les inyecta anestesia: “Primero, donde se va a sacar pelo y luego, donde se va a implantar. El procedimiento no duele porque el paciente está anestesiado”.

Puede llegar a haber algunas molestias posteriores al trasplante de cabello, pero nada extremo. “De lo que más se quejan es del edema (acumulación de líquido) y la hinchazón. Como se pone anestesia tópica y eso lleva un vehículo de agua, después puede haber mucha hinchazón y edema en la frente. Hay pacientes que se quejan como de una pesantez, pero no de dolor”.

¿Puede volverse a caer?

¡No! El pelo implantado no va a volver a caerse. Aunque es importante que estés consciente de que seguirás perdiendo cabello en esa zona debido a la alopecia. Pero puedes tener la seguridad de que el injerto de cabello no se caerá.

“En el área donde tienes la alopecia, que suele ser la región frontal (entradas), va a seguir la alopecia, así que puede que el pelo se caiga. Pero el implantado no, sino que se te puede caer el cabello que ya estaba ahí”, afirma la tricóloga.

Dermatóloga revisando a paciente
La alopecia androgenética afecta a 45% de los hombres y hasta 10% de las mujeres de la población general. Crédito: Shutterstock.

Aunque la alopecia androgenética puede presentarse en hombres y mujeres por igual, un artículo publicado en la revista mexicana Dermatología afirma que este tipo de alopecia es más común en ellos, ya que afecta a 45% de los hombres y hasta 10% de las mujeres de la población general.

Pero eso no quiere decir que el trasplante de cabello sea exclusivo para hombres, las mujeres también pueden someterse a uno y obtener excelentes resultados.

El médico con el que acudas evaluará tu caso para saber si eres candidato a un injerto de cabello, ya que no todos lo son. Para entenderlo, es necesario distinguir entre dos tipos de alopecia: las cicatriciales y las no cicatriciales.

Las alopecias no cicatriciales son las más comunes y los casos ideales para un trasplante de cabello. Por su parte, las alopecias cicatriciales son aquellas en las que el pelo se cae dejando una cicatriz. La caída puede deberse por diversas razones, por ejemplo, enfermedades como el lupus, esclerodermia, etc. “Si yo implanto pelo en una enfermedad inflamatoria progresiva que deja una cicatriz, se va a volver a caer, porque la inflamación sigue”, asegura la especialista.

“No todos son candidatos para un implante, solamente las alopecias no cicatriciales y —en algunas ocasiones— las cicatriciales, si ya no está inflamada o si ya no está activa la enfermedad”, afirma la doctora dermatóloga.

Inmediatamente después de someterte a un injerto de cabello notarás una sutil diferencia. Aunque hay que alinear las expectativas con la realidad, ya que pueden pasar varios meses antes de conseguir el resultado esperado.

“Al principio vas a ver como si te hubieran hecho muchos piquetes en la piel cabelluda”, explica la doctora Daniela, quien también nos contó que es completamente normal que el cabello implantado se caiga después del procedimiento, para después volver a crecer.

Según su experiencia, pueden pasar hasta nueve meses para ver un resultado final: “Entre tres y seis meses vas a empezar a notar el crecimiento del pelo, pero cuando vas a ver el resultado es entre seis y nueve meses”, asegura.

El costo del injerto de cabello se mide por folículos y varía según la región en la que te encuentres. Su costo aproximado en Latinoamérica puede variar entre los 4,000 y 6,000 dólares.

Si estás pensando en someterte a este procedimiento, es importante que lo hagas con un médico certificado y en una clínica segura, en la que no pongan en peligro tu salud.

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