El cepillo para alaciar el cabello ¿puede sustituir a la plancha?

Hemos comprobado la infalibilidad del cepillo para alaciar el cabello y solo podemos decirte una cosa: ¡Lo estamos adorando!

Peinar, desenredar y alisar… El cepillo para alaciar el cabello es un instrumento más que conveniente para lucir la textura —¡y el volumen!— que siempre has deseado, de forma práctica y asequible. ¿Te hacen falta motivos para adorarlo? He aquí un par de datos que debes conocer. Créenos, no tardarás en incorporarlo en tu arsenal.

La primera aclaración es imperativa: no, no es igual a una plancha. Las diferencias son notorias. El cepillo para alaciar el cabello posee la forma de uno convencional —lo que facilita su uso diario— pero guarda el alma de una potente plancha que deja el pelo completamente liso con cada pasada.

Por otro lado, al distribuir el calor sin prensar los mechones entre placas calientes, consigue disminuir el daño en las fibras capilares, manteniéndolas más sanas. ¿El resultado final? Un alaciado impecable pero con mayor volumen y mucho más natural que el que conseguirías con una plancha.

Mujer cabello lacio a los hombros
Lo mejor de utilizar un cepillo para alaciar el cabello es que puedes conseguir un aspecto mucho más natural tras cada pasada. Crédito: Indigital.

Cerámico

Un material perfecto para distribuir el calor homogéneamente y facilitar el paso del cepillo por tus mechones. Permite estilizar tu pelo con agilidad, mientras lo protege del encrespamiento, la resequedad y aspereza.

Resulta ideal para las melenas onduladas o ligeramente rizadas que no requieren de tanto calor para quedar completamente lisas y suaves.

Con iones

Sin duda, una de las tecnologías más efectivas. Trabaja con iones negativos, los cuales reaccionan junto con los positivos que se encuentran en tu pelo, creando un equilibrio perfecto que consigue erradicar el encrespamiento y cerrar la cutícula capilar a medida que alisa tu melena.

Este tipo de cepillo para alaciar el cabello tiende a calentarse más rápidamente, disminuyendo así el tiempo que necesitas para lograr tu alisado; en consecuencia, el deterioro de las hebras es menor.

De vapor

Emite vapor fresco a muy alta presión, con el fin de hidratar el pelo mientras lo alacias. Pese a que es menos dañino, su efectividad se limita a las cabelleras mucho más dóciles o finas.

Editor’s tip: Sin importar el tipo de cepillo para alaciar el cabello que elijas, recuerda usar un protector térmico previamente. En la redacción adoramos el shampoo y acondicionador TRESemmé Reparación y Protección 7 en 1 porque prepara el pelo para la aplicación directa de calor ¡desde la regadera!

Por un lado, el cepillo redondo es una excelente opción para moldear, dar volumen y movimiento, en especial a las texturas onduladas o rizadas. En cambio, el cepillo plano tiene como función principal la de conseguir rápidamente un liso mucho más prolijo —aunque no al grado de una plancha—, dejándolo con menos cuerpo que la opción anterior.

Como ves, todo depende de tus necesidades y gustos. ¿Con cuál te quedas?

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