Cómo ahorrar agua en la ducha: consejos para reducir el consumo

Te ayudamos a bajar tu huella del agua.

Reducí tu huella del agua o huella hídrica, tomando conciencia del consumo que hacés a diario. En el momento de la ducha podés hacer una gran diferencia. En esta nota te compartimos algunas ideas sobre cómo ahorrar agua en la ducha.

El tiempo, la temperatura del agua, qué hacés con el agua que corre hasta llegar a la temperatura deseada… todos estos factores pueden ajustarse en pos de un consumo más responsable del agua.

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El baño como un mimo ocasional. Crédito: Shutterstock

¿Ducha o baño?

Para aprender cómo ahorrar agua es importante entender el consumo. Vamos a ponerlo en cifras. Un baño de inmersión utiliza, en promedio, entre 132 y 189 litros de agua. Una ducha de unos 10 minutos, en cambio, alrededor de 94 litros. Entonces, está claro para qué lado se inclina la balanza: ¡ducha!

Duración

Reducir el tiempo en la ducha es otra buena forma de ahorrar agua. Así que, elegí otro escenario para tu recital… Un buen consejo: llevá una radio al baño para calcular cuántos temas musicales te toma bañarte. Tratá de ir reduciendo la cantidad lo más que puedas. Tu meta: un solo tema musical (¡elegí uno que valga la pena!).

Temperatura ideal

La temperatura del agua también importa. Si querés una ducha caliente, probablemente dejes correr el agua hasta que llegue a la temperatura deseada. Si optás por agua tibia, ese derroche se reduce. De esta forma, reducís también el consumo de energía. Si necesitás otro fundamento para ducharte con agua tibia: el agua caliente reseca el cuero cabelludo, deja el pelo más poroso y más propenso al frizz.

El correr del agua

Si te preguntas cómo ahorrar agua en la ducha, hay un simple cambio de hábito que podés adoptar fácilmente. Cerrá la canilla cuando estés pasando jabón por el cuerpo o cuando estés aplicando el shampoo, el acondicionador o cualquier producto que utilices. Es decir, cerrá la canilla cada vez que puedas.

Recolección

Mientras esperás que el agua llegue a la temperatura deseada, podés usar un recipiente para recolectarla. Más tarde, podés darle otro uso: para lavar platos, para limpiar la casa, para regar las plantas… De esta forma, te asegurás de no derrochar agua.

Compartir

¿Qué tal una ducha compartida? Sí, nos pusimos románticas. Sería como un 2×1. Mismo tiempo en la ducha, misma cantidad de agua pero para dos. Seguro que a tu pareja le va a divertir la idea y, de paso, juntos cuidan el medio ambiente. ¡Todos salen ganando!

Nuestro tip: Aún con una ducha corta, podés convertir ese espacio en un ritual. Te recomendamos probar el sistema de lavado compuesto por el Shampoo y Acondicionador Ritual de Fortalecimiento de Dove, con palta y extracto de caléndula, que ayuda a reducir la caída y fortalecer el pelo.

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