Dime cómo lo secas y te diré qué cabello tienes

Juliana | 30 octubre 2017

¿Team secador? ¿O team al viento y ya fue todo?

En el mundo existen dos tipos de personas: las que tienen paciencia y las que no. Todas ellas entienden de la misma forma que secarse el pelo es algo que tarda, no importa que tengan una melena corta o larga, igualmente es un trabajo. Las que tienen paciencia, eligen el secador. Se toman su tiempo, aplican sus productos y, de paso, hacen ejercicio porque mantener un aparato tan pesado todo el rato no es para débiles. Luego están las que se lo secan así nomás, simplemente para que no chorree agua y deje un camino detrás, y salen a la vida esperando que el viento haga su trabajo. Eso sí, si sos de este último bando, quizás te preocupe el frizz. Ahá! ¿No habías pensado en eso? Un truquito: aplicá la Crema para Peinar Keratin Smooth de TRESemmé para reducir la estática.

TRESemmé Crema para Peinar Keratin Smooth

Pero a lo mejor no sabías que cada tipo de secado (y sí, hay más de dos) tiene sus pros y sus contras, y puede afectar o ayudar a tu cabello de varias maneras. Vamos por partes.

¿Cómo hacemos para secarnos el pelo naturalmente y no parecer electrocutadas?

Lo importante, primero, es sacar la mayor cantidad de agua posible pero sin retorcer el pelo, porque esto hace que se rompa y se quiebre. Peinalo con un peine ancho, siempre empezando de abajo hasta subir a la raíz. Y si tenés tendencia al frizz, agregá alguna crema para peinar de medios a puntas bien repartida por toda la cabeza.  A esta altura, usar algún aceite reparador en las puntas no es mala idea. El sol le da un brillo natural y además este método lo daña mucho menos que usando calor directamente.

¿Qué pasa con las  toallas?

Las toallas crean fricción si las retorcemos, haciendo que el cabello se debilite, se quiebre y se rompa. No queremos eso, ¿verdad? Genial. Entonces, ¿qué hay que hacer? Debés secarlo absorbiendo la humedad lentamente. Los estilistas recomiendan envolverlo en una toalla suave (las de microfibra tienen mejor absorción y producen menos frizz), dejándolo unos quince minutos para que absorba la mayor cantidad de agua posible antes de hacer cualquier cosa.

El truco de la camiseta

Resulta increíble pero es cierto. Secar tu cabello con una camiseta de algodón tiene muchos beneficios. Los pelitos de las toallas agarran el pelo como rehén y pueden provocar que se corte, porque ahí es cuando nuestro pelo está más débil. Al mismo tiempo, quita completamente la humedad cuando lo que queremos es retirar el exceso de agua. Al no haber fricción, la tela de algodón va a secarlo pero sin causar frizz.

Prefiero el secador

Si, igualmente, luego de leer todo esto seguís prefiriendo el secador, hay algunas cosas que tenés que tener en cuenta. Usá un protector para el calor para así cuidarlo del daño lo más posible. Usá también un difusor para que el calor no vaya directamente en una sola dirección sino que esté equilibrado, y mantené la distancia para no quemarlo. También, cambiá la temperatura a medida que el cabello se va secando, porque mantenerlo muy caliente todo el tiempo lastima su estructura. Terminá con aire frío para darle brillo y elasticidad.

En resumen, lavar y secar el cabello es un asunto delicado y si lo que querés es cuidarlo y que siga creciendo sano y brillante, secarlo cuidadosamente debe ser una prioridad.

 

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