7 pecados capilares que vas a querer evitar

Juliana | 30 octubre 2018

Todo tiene solución. 

Es hora de que hablemos de los pecados capilares. Sí, existen y son muy peligrosos para tu pelo. Por suerte, casi todas estas ofensas en la lista son evitables. ¿Cómo? Cambiando un poco los hábitos de siempre. Cuestiones del agua, químicos y la rutina de todos los días…

Muchas veces cometemos errores cuando lo lavamos, lo nutrimos o lo tratamos. Estas situaciones son muy comunes y, siendo completamente honestas, nadie se salva de la culpa. Enterate de aquellos pecados capilares que seguramente atormentaron a tu pelo en algún momento.



Los 7 temidos pecados capilares



mujer castaño
Crédito: Indigitalimages.com

Acostarse con el pelo mojado

Uno de los pecados capilares más comunes que solemos cometer es acostarse con el pelo mojado. Esto es un problema porque cuando el cabello está húmedo, es cuando se encuentra en su estado más vulnerable. Entonces, se puede quebrar y caer con el roce en la almohada.

TRESemmé Shampoo Bajo Poo + Nutrición
TRESemmé Shampoo Bajo Poo + Nutrición

Nuestro tip: Sumate a la  movida del Bajo Poo y probá el Shampoo y Acondicionador Bajo Poo + Nutrición de TRESemmé que, al no tener ni sulfatos ni parabenos en su fórmula, limpia tu pelo gentilmente. Además, deja un aroma riquísimo.

Crédito: Indigitalimages.com

Abusar de la planchita

Abusar de la planchita, el secador y demás herramientas de calor es otro de los terribles pecados capilares. Si no usamos protectores térmicos, a la larga estos pueden dañar nuestro pelo, ya que lo resecan y le quitan la humedad natural que necesita. Lo mejor siempre es dejarlo secar con el aire y solo usar estas herramientas cuando sea necesario. Por supuesto, dejar descansar nuestra melena es fundamental.

Crédito: Indigitalimages.com

Usar demasiado producto

Esto aplica tanto a shampoo como acondicionadores y productos de styling. Cada producto debe usarse en la medida justa, ya que usar demasiado hace que el cuero cabelludo se ensucie, se tape y comience a producir aceite demás. En consecuencia, puede aparecer la caspa. Además, el exceso de producto no va a hacer que se vea mejor sino todo lo contrario. Acordate siempre de enjuagar y lavarlo bien.

Crédito: REX by Shutterstock

Someter el pelo a muchas decoloraciones

Uno de los pecados capilares más famosos (y con razón) es el de la decoloración. Sabemos que casi todos los procesos químicos dañan al pelo, pero este mucho más, ya le va quitando las capas y lo hace más fino y frágil. Evitá las decoloraciones lo más que puedas y no te olvides de usar una crema hidratante como la Crema de Tratamiento Recuperación Extrema de Dove para recuperarlo.

Crédito: REX by Shutterstock

Atarlo muy tirante

Atar el pelo muy tirante lo daña y, si es algo que repetimos constantemente, termina por quebrarse y romperse. Además, si usamos elásticos muy finitos vamos a propiciar esto. Lo mejor es cambiar el elástico por uno de tela y tratar de no tenerlo tan tirante durante mucho tiempo. Podés probar con los scrunchies que, dicho sea de paso, están en su mejor momento.

Crédito: Indigitalimages.com

Peinarlo de forma incorrecta

Muchas veces, peinamos desde arriba hacia abajo pero esto está mal porque pueden haber nudos que arrastremos en todo el largo. En consecuencia, el pelo termina cortándose porque es imposible de desenredar. ¿Cómo peinar bien el pelo? La forma adecuada es empezando por las puntas. Una vez desenredadas, seguir peinando desde el medio. Por último, desde la raíz.

Usar los productos equivocados

Es común probar un producto y decir que es malo si no hace lo que queremos, pero la mayoría de las veces ocurre que lo estamos usando mal o no es para nuestro tipo de pelo. Por eso, usar los productos equivocados es el último de los pecados capilares de la lista. Entender las necesidades de tu melena y buscar un producto acorde siempre va a ser mejor que usar algo genérico.

 

Leer más