Todo lo que debes saber antes y después de hacerte un tatuaje en la cabeza

Un tatuaje en la cabeza es una forma extrema de arte. Sin embargo, por tratarse de una zona poco común, genera muchas interrogantes que intentaremos resolver con ayuda de los expertos.

Un tatuaje en la cabeza es uno de los más complicados de realizar, por lo que no resulta apto para inexpertos en el mundo de la tinta, ya seas el artista o el cliente. Es un estilo arriesgado pero que resulta brutal si se realiza correctamente.

Sin embargo, sabemos que este tipo de arte suele plantear algunas dudas —desde cuánto duele hasta cómo curar la zona—, así que intentaremos resolverlas. ¿Quieres saber más? Sigue leyendo.

Hombre con tatuaje en la cabeza, en la cara y en las manos
Para que el tatuaje sea visible, debes rapar o afeitar la zona. Aunque parezca tedioso, presenta una gran ventaja: si quisieras ocultarlo, basta con dejarte crecer el cabello. Crédito: Ivan Samkov/Pexels.

Cuando te hagas el tatuaje, tu cabeza debe estar afeitada. Para que el diseño continúe siendo visible, necesitarás rapar o afeitar la zona. Aunque puede parecer tedioso, también representa una gran ventaja: si, por cualquier razón, quieres ocultar tu tatuaje, basta con dejarte crecer el cabello.

Lo que no puedes hacer por ningún motivo es afeitarte inmediatamente después de haberte hecho el tatuaje; deberás esperar un tiempo prudente, hasta que la zona se cure completamente.

Asimismo, considera que la piel de la cabeza no es como la del resto del cuerpo, por lo que la tinta no durará tanto como en otras zonas; un tatuaje en la cabeza corre el riesgo de desvanecerse mucho más rápido.

Sentarse en la silla mientras una aguja hace vibrar tu cráneo durante horas no es una experiencia agradable y tienes que estar motivado para ponerte a ello. De igual manera, considera que el ruido puede resultar incómodo.

Si bien el umbral de dolor de cada persona es distinto, la perforación repetitiva de la piel suele ser más punzante en la cabeza por ser una zona con menos grasa, más terminaciones nerviosas, piel más delgada y cercana al hueso.

Ahora bien, hay personas a las que un tatuaje en la cabeza les duele mucho y otras que prácticamente no sienten nada. Sin embargo, los casos más comunes no son tan extremos: es probable que sientas la misma molestia que en cualquier otra parte del cuerpo. Puede ser doloroso, pero no insoportable. También debes tener en cuenta que la piel cabelluda es más fina, por lo que tiende a sangrar más.

Hombre con tatuaje en la cabeza, en la cara y en las manos
Tu tatuaje termina de cicatrizar en aproximadamente 15 o 20 días. En ese tiempo, no olvides mantenerlo hidratado. Crédito: Ivan Samkov/Pexels.

En su artículo Cómo cuidar de tu tatuaje: aftercare y bálsamos, publicado en su blog, los expertos de Dagga Tattoos México, un estudio de tatuajes al que querrás seguirle la pista, recomiendan tener los siguientes cuidados para que tu tatuaje en la cabeza —o en cualquier otra zona— cicatrice lo más rápido posible y conserve los colores vívidos por más tiempo:

Inmediatamente después

Justo después de haber realizado el tatuaje, cubre el área trabajada con un parche o apósito de tipo quirúrgico para ayudar a una mejor y pronta recuperación. Este protege la piel abierta de las bacterias, la luz solar y el roce, previniendo así las infecciones.

La cubierta protectora debe permanecer durante al menos tres o cuatro días después del proceso. Al desprender el parche, hazlo suave y lentamente para no lastimar el área. Cuando esto suceda, es normal que el tatuaje comience a exudar una mezcla de plasma, sangre y tinta, así que no te preocupes.

Semana uno

La piel tatuada puede sentirse caliente y tener una apariencia rojiza. Los colores también pueden parecer muy brillantes contra el resto de la piel. En los primeros días es común que se formen costras. Asimismo, la tinta aún puede salir a través de la piel y debe lavarse.

Durante la primera semana, limpia tu tatuaje dos veces al día para eliminar el exceso de plasma. El plasma es lo que forma las costras. Si hay demasiado, se formarán costras más grandes que podrían secarse y quebrarse, lo que podría hacer que el tatuaje pierda definición.

Lava el tatuaje solo con los dedos limpios y no con un paño o esponja, ya que podría irritar la piel y eliminar prematuramente las costras.

Usa una toalla suave para secar tu tatuaje dando golpecitos delicados. Luego, aplica una capa abundante de crema que promueva la cicatrización del tatuaje para hidratar y reparar intensamente la barrera de la piel. Prueba dejar la crema en el refrigerador para obtener un efecto refrescante.

La higiene es primordial en esta etapa, pero opta por agilizar tus baños; pasar mucho tiempo bajo el agua caliente interferirá con la formación de costras y prolongará el plazo de curación del tatuaje.

No mojes tu tatuaje durante durante las primeras tres a seis semanas, excepto cuando lo laves. Si vas a la playa, no te asolees directamente. Incluso en la ciudad, puedes usar una gorra suave y no muy ajustada para protegerte. También deberías evitar entornos potencialmente contaminados (saunas, jacuzzis, piscinas o lugares polvorientos), ya que representan un mayor riesgo de infección.

Editor’s tip: Lava con mucho cuidado la zona tatuada con agua tibia y un limpiador suave con pH equilibrado, como el shampoo Bioexpert Células Madre Vegetales. 91% de sus ingredientes son de origen natural y está libre de sal, parabenos, parafinas, alcohol y colorantes.

Hacia fines de la primera semana, ya deberían haber comenzado a formarse costras en tu tatuaje. No te rasques ni intentes quitarlas. Cualquier enrojecimiento o hinchazón leve suele desaparecer al final de la primera semana. Si el dolor es grave, tienes fiebre o malestar general, el enrojecimiento se extiende más allá de la zona afectada o tu tatuaje exuda pus blanca o amarilla, consulta a tu médico.

Semana dos

Durante esta etapa, las costras comenzarán a caerse solas y tu piel empezará a descamarse y pelarse. Es importante ser especialmente cuidadoso con el lavado y la hidratación durante este periodo, ya que es fácil quitar las costras y dañar el tatuaje.

Es probable que sientas tirantez comezón durante esta semana, pero no debes rascarte. Un bálsamo para tatuajes te ayudará a hidratar y aliviar la picazón.

Semana tres

Para entonces, ya se habrá caído la mayor parte de las costras y la piel descamada. Las capas externas de la piel deberían sanar por completo al final de la tercera semana. Las capas internas pueden tardar más, pero requieren de mucho menos cuidado.

La posibilidad de infección se reduce una vez que las capas externas de la piel se han curado, ya que no hay una herida abierta para que las bacterias entren.

En esta etapa, tu tatuaje podría lucir opaco, debido a que todavía falta que se desprenda una fina capa de células muertas de la piel. Podrías verte tentado a descascarar tu tatuaje con un cepillo, pero no lo hagas.

Si mantienes una constancia en la hidratación y protección diaria de la piel, este último velo de piel desaparecerá en forma natural y, en pocas semanas, se revelará tu tatuaje en todo su esplendor.

Meses posteriores

Hidratar tu piel regularmente ayudará a que el tatuaje luzca brillante y nítido. No te rasques y cuídate de cortes y roces. Asimismo, aplicar protector solar diariamente después de que se haya curado es especialmente importante en los primeros meses.

Tu tatuaje termina de cicatrizar en 15 o 20 días.

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