Salones queer en Buenos Aires: espacios de identidad y encuentro

Espacios seguros y llenos de color.

Ir a la peluquería es, para muchas personas, todo un acontecimiento. Siempre fue no solo un lugar para cortarse el pelo o teñirse sino también un punto de encuentro, de reunión. A su vez, el pelo es una forma de manifestar tu identidad. Así que era de esperarse que, tarde o temprano, aparecieran los salones queer en ciudades como Buenos Aires.

Estos salones autogestionados son un espacio de libertad y, en algunos casos, no se limitan a cortes sino que también son un lugar para exponer arte, juntarse a tomar algo o pasar el rato.

La Lesbiqueería

Sol y Ludmi llevan adelante La Lesbiqueería, un espacio que está por cumplir 3 años desde su apertura y nació de esas vueltas de la vida. Sol estaba viviendo en Córdoba, sin poder trabajar, cuando encontró un curso gratis de peluquería en un centro vecinal. Ahí descubrió que esto le encantaba. Trasladó esta nueva pasión a la necesidad de espacios seguros y poder romper las reglas de la estética hegemónica por parte de la comunidad LGBTIQ+. “Primero pensé en mí, en todo lo que tenía que pasar cuando iba a una peluquería de barrio a pedir el pelo corto, todo lo que tenía que atravesar por la opinión de otra persona”, nos cuenta Flor y recalca que estuvo innovando con distintos colores de pelo para inspirar a sus clientes a que hagan lo mismo.

Ludmila es la que se encarga de las redes y estudió marketing de forma independiente para ayudar a darle más fuerza al proyecto y armarlo mejor. Siempre con la premisa de no imponer límites estéticos y tener un espacio donde no se cuestionen las decisiones que se toman sobre el pelo. Incluso, hacen cortes a la gorra como manifestación política.

Así, La Lesbiqueería surgió como forma de construir un espacio para poder dar cobijo a su comunidad. De pasar a hacer cortes a domicilio, consiguieron un espacio que funciona en su propia casa y ayuda a darle intimidad e independencia.

La Mariquería

La Mariquería está ubicada en el barrio de Palermo, en la esquina de Julián Alvarez y Paraguay, donde solía haber una tapicería. Ahí ahora funciona un espacio queer donde se corta, se tiñe, se tatúa y se recibe a todo aquel en busca de un punto de encuentro y lugar seguro.

Además, en el local se organizan ferias de ropa y otro tipo de productos de emprendedores que se venden a precios populares. “Nosotras intentamos que todas las personas puedan acceder y que nuestros peluqerxs puedan llevarse un buen sueldo”, explican Victoria y Luxi, fundadoras del espacio. Y agregan: “No somos una peluquería que busca ganar dinero, sino más bien queremos generar un espacio de contención para todes”.

Estos salones queer en Buenos Aires entienden que verse bien no tiene que ser un privilegio y que el pelo es una parte muy importante del orgullo y la identidad de una persona. Celebramos que existan y ojalá, en un futuro cercano, sean muchos más.

Nuestros recomendados

Si elegís colorear tu pelo de colores fantasía o llevar el pelo arcoiris, te recomendamos usar la  Máscara 1 Minuto Factor de Nutrición 80 de Dove  y, al mismo tiempo, un sistema de lavado para pelo teñido como el compuesto por el Shampoo y Acondicionador Regeneración Extrema de Dove.

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