El pelo en las personas no binarias: la importancia en la identidad

Derribando estereotipos.

Las personas no binarias son aquellas que no se identifican del todo en el espectro masculino/femenino. Pueden estar en el medio, fluyendo, o directamente identificarse como género disconforme, es decir, ni como masculino ni como femenino. Algunas personas prefieren usar pronombres neutros, mientras que otras se sienten cómodas con uno u otro.

El pelo forma una parte importante en la construcción de la identidad porque casi siempre la validación de los otros se da mediante la aceptación y congruencia entre el pelo/estética y la identidad. En resumidas palabras, asociar el pelo largo a mujeres y el pelo corto a hombres. Los tiempos están cambiando y, por suerte, ese binarismo está dejando de ser tan estricto.

Hablamos con Gambuli y con Juan Ástral, dos personas no binarias. Les preguntamos cómo es su relación con su pelo y qué participación tuvo en la construcción de su identidad. Esto nos dijeron.

pelo corto azul con rulos
Azul y corto. Crédito: gentileza Gambuli

Gambuli

Es estudiante de Antropología. 

“Mi pelo es un medio donde canalizar lo que me pasa, desde el estrés de la vida diaria hasta mi autopercepción. Creo que fue un paso inicial para acomodarme en mi futura identidad. Tenía pelo largo y de colores, y un día miré con amor la maquinita e hice la gran Britney 2007. Y ahí sentí que me facilitaba el poder expresarme mejor. Creo que el pelo es parte importante de las identidades no binarias, pero en el sentido de romper con el estereotipo. No todos tenemos pelo corto, y el tenerlo de una forma u otra no define si somos más o menos no binarios.

Desde que tengo pelo corto, la gente asume mi identidad sexual. Y cuando se enteran que soy persona no binaria, me cuestionan que use cosas socialmente ‘femeninas’ como maquillaje, joyería, etcétera. Creo que es tiempo de romper con el control de las identidades no binarias, con nuestra expresión y con cómo nos mostramos al mundo. Somos más que la imagen conocida de la persona andrógina“.

pelo medio rubio con ondas
Performático con pelo largo Crédito: gentileza Juan Ástral

Juan Ástral

Es una persona no binaria que se usa pronombres femeninos como masculinos y fluye en el espectro. Es artista.

“Siempre tuve un fuerte arraigo identitario con mi pelo, inclusive antes de construir yo misma mi identidad. Quizás por su color particular, quizás porque siempre lo usé rebelde, quizás porque acostumbro mucho a hacerme el mismo corte durante largos períodos y eso se arraiga fuertemente a mi imagen. De chico lo usaba rapado, era la decisión de mis viejos para que fuera todo más práctico. Ojo, mi hermana tenía un matorral de rulos que le llegaba a la cintura. ¿Pero yo? Rapadito, como un soldado. Entrando a la adolescencia me fui rebelando y empecé a explorar nuevas imágenes.

Siempre de pelo corto, siempre sin teñirlo… Porque era lo que los adultos responsables (padres, docentes) permitían y validaban. A los 18 pasé por una tradición de mi pueblo que me resultó atroz, aunque me di cuenta de cuánto había dolido mucho tiempo después. Me raparon. Y yo tenía el pelo en su punto más largo, ya me estaba conociendo más a mí misma y me permitía jugar con pequeños detalles en la construcción de mi identidad que me dejaran liberar lo que yo conocía como femenino.

pelo corto pixie
Andrógino con pelo corto. Crédito: gentileza Juan Ástral

Justo los últimos meses de relación, empecé a dejar crecer mi pelo de nuevo… quizás lo vivía como una rebeldía y un permiso que me daba por mi autonomía. El vínculo terminó y mi pelo estaba cada vez más largo. Empecé a estudiar sobre género, teoría transfeminista y queer.

Mi pelo seguía creciendo, se había vuelto algo icónico, mi marca registrada y mi relación más larga. Me encontré como persona no binaria y empecé a disfrutar la melena desde otro lado.

Al principio, antes de identificarme como queer, el pelo largo me costaba. Me costaba encontrarme sexy en él. Ya dentro del espectro trans, empecé a jugar con el beneficio de la duda, con mi imagen andrógina. Me divertía confundir a la gente en la calle, que tuvieran que mirar dos veces al verme pasar, que no supieran cómo atenderme en un café, que un pibe no supiera si sacarme o no a bailar.

pelo medio rubio con ondas
Artista de la imagen. Crédito: gentileza Juan Ástral

Cuando me mudé a Buenos Aires y tuve que buscar trabajo, esperando un nuevo comienzo, corté con cuatro años de crecimiento capilar y volví al pelo corto. El empoderamiento de la identidad no binaria me ayudó a entender y abrazar la noción de que mi pelo no me construía como identidad no binaria ni como feminidad. Podía sentirme igual de tranquila negando la masculinidad desde la comodidad y la economía de guerra que hay en una cabeza rapada que busca trabajo en una nueva ciudad. Mi pelo influye en cómo me perciben los demás, sí.

Conseguí trabajo después de un año de desempleo y búsqueda intensiva… Casualmente, una semana después de cortarme el pelo y ser, a los ojos ajenos, un varón. La libertad de mi intimidad me deja la consciencia en calma reconociendo mi propia identidad”.

Las recomendaciones de ATH

Pasar con asiduidad del corto al largo y viceversa lleva tiempo. Lo más importante es que el pelo esté sano y fuerte, listo para el próximo cambio. Por eso, te recomendamos elegir productos que nutran y fortifiquen las fibras.

Probá el Shampoo y Acondicionador Youth Renewal de Nexxus, cuya fórmula combina elastina con extracto de perla para un pelo fuerte, con vitalidad y movimiento natural. Complementá con unas gotas del Óleo Nutritivo de Dove en las puntas para mantenerlas hidratadas.