Flashback: ¿vuelve la permanente?

Juliana | 26 octubre 2017

El peinado favorito de los ochenta se reinventa en pleno siglo XXI.

Es probable que cuando dicen “La Permanente” pensemos automáticamente en esas fotos de nuestras madres y tías en los ochenta y repitamos para adentro: “¡Menos mal que no nos tocó a nosotras!”. Pero como siempre, la moda es un bumerang y todo vuelve. El peinado regresó a  las peluquerías y a los hogares una vez más.

Para cuidar tus rulos, recomendamos el uso de la línea de Shampoo y Acondicionador Rizos Definidos de Sedal, cuya fórmula con tecnología Nutri-Fijadora ayuda a nutrir el pelo, reducir el frizz y mantener el volumen.

Sedal Shampoo Rizos Definidos

 

En la época de oro de la permanente, cuanto más grande el pelo, mejor. Se usaba “frito” y casi que con forma de nube que desafiaba la  gravedad. Se aplicaban cantidades industriales de spray para mantener la forma de los rizos durante el día. Lo llevaban exagerado, como todo en esa época. Lo masivo de los peinados se acompañaba con grandes hombreras y colores neón. Claro que no estaba reservado únicamente a las mujeres, ¿cómo olvidar las bandas glam con melenas enruladas y bandanas en la cabeza?

Los tiempos cambiaron y la técnica es diferente, aunque la esencia es la misma. La tendencia reapareció en 2016 pero se terminó de afianzar este año. Por suerte, es posible lograr el look sin quemar tu cabello.

Es muy importante protegerlo ante el calor antes de hacerle cualquier tratamiento, esto no solo va a hacer que el peinado se mantenga por más tiempo sino que no se dañe. Luego, se aplica un químico particular que depende del tipo de pelo para lograr el rulo perfecto y, por supuesto, ruleros. El tamaño del rulero va a determinar qué tan cerrado o abierto sea el resultado final. El rizo químico no se comporta igual que el natural ni que el logrado con buclera, tiene un movimiento más en bloque que los otros. Al mismo tiempo, el resultado tiene mucho que ver con el estado del folículo al momento del peinado, si está teñido o no, entre otras cosas.

Cuanto más corto sea el cabello, más volumen se puede conseguir, ya que el peso que tiene una cabellera larga aplasta el rulo y le quita ese poder avasallante que se quiere conseguir. Lo recomendable para adoptar esta tendencia es no tenerlo muy dañado o teñido, tampoco debe ser muy lacio; sí grueso.

Si no te animás a este proceso pero igualmente deseás tener rulos hermosos y definidos, podés probar otras técnicas sin calor que consiguen el mismo resultado como, por ejemplo, usando trapitos con el pelo húmedo y enrollándolos sobre sí mismos, eso se deja toda la noche y a la mañana siguiente, cuando el cabello está seco, se quita uno por uno y se peina. Lo importante primero es animarse a probar algo diferente y entender que nuestro pelo es una forma de expresión y de individualidad. Puede cambiar muchas veces al día si es necesario, ¡divertite! Si siempre tuviste ganas de ser una leona llena de rulos, esta es tu oportunidad porque ya está claro que la permanente, volvió para quedarse.

¡Animate a probarla!