Alisado japonés: Mitos y verdades del tratamiento

All Things Hair | 20 enero 2017
Alisado japonés

Lacio, tan lacio como de nacimiento.

Si creciste a fines de los años 90, es probable que tú o alguna de tus amigas se hayan hecho el alisado japonés. El proceso, que también se conoce como reacondicionamiento térmico, ganó popularidad en Manhattan cuando la locura del cabello lacio invadió Nueva York. Varios salones comenzaron a ofrecer este servicio domando los rizos, las ondas rebeldes y alterando dramáticamente la textura del cabello natural.

Este alisado fue la milagrosa respuesta a la pregunta: ¿por qué no nací con el cabello lacio? Aunque costoso en esa época, el alisado japonés realmente dejaba el cabello completamente lacio. Tanto que te lo lavavas y se te secaba liso al aire libre. A diferencia de los alisadores de primera generación que dejaban los mechones flechudos, el cabello térmicamente reacondicionado tenía movimiento, brillo natural y la flexibilidad de un pelo liso natural. El proceso ha cambiado mucho en la última década y aquí te explicamos cómo.

Alisado japonés pelo super liso
Lacio, pero muy lacio ¿Lo harías?

Cómo funciona el alisado japonés

El tratamiento revolucionario atrajo inmediatamente la atención de la nación, salones de todos los rincones de los Estados Unidos comenzaron a alisar miles de cabellos. La técnica consiste en aplicar un cóctel de productos químicos en el cabello para descomponer sus enlaces originales. Visualiza los enlaces del cabello como si fueran peldaños en una escalera en espiral. Con la ayuda del calor de la plancha plana, los peldaños de la escalera se estiran hasta formar una escalera recta y vertical. Este proceso largo de químicos, secado, químicos, lavado y secado, obviamente altera la estructura natural de tu cabello. El pelo indudablemente se maltrata en el proceso y por eso no se aconseja hacerlo en el cabello teñido y mucho menos si fue decolorado.

El producto final

Si visitas un salón de renombre o un estilista especializado para un alisado japonés, los resultados son más o menos estándar: el cabello lacio de apariencia natural. El cabello queda completamente liso, tanto que no hay necesidad de usar herramientas calientes ni alisadores de venta libre. El cabello mojado se secar súper liso. Todo es bueno hasta que pasan cinco meses y el pelo empieza a crecer. Cuando el cabello nace, la textura es gruesa y rebelde, lo que vulgarmente se conoce como ‘pelo macho’.

Hay productos que te ayudan a conservar esa textura lacia que tanto quieres y se recomienda usarlos para que el tratamiento no se salga tan rápido. Un sistema de lavado como TRESemmé 7 Day Keratin Smooth Shampoo, Keratin Smooth Conditioner y Keratin Smooth Heat Activated Treatment, imitan la suavidad del salón. Su tecnología sella la humedad en tu cabello hasta por una semana.

El inconveniente

Con cualquier procedimiento químico, el daño es inevitabe. El solo hecho de pasar las herramientas calientes varias veces a la semana, daña el pelo. Ahora imagínate el maltrato que un procedimiento químico de gama alta como el alisado japonés deja en tu cabello. Expone la cutícula, cambia su estructura original y altera su núcleo. Aunque el cabello se ve brillante, no significa que está saludable. Debes aplicar religiosamente un acondicionador profundo para hidratar las delicadas hebras del cabello. Prueba Dove Nutritive Solutions Intensive Repair Deep Treatment Mask, restaura la integridad de tu melena después de un procedimiento químico.

Otros alisadores

El maltrato que sufre el cabello fue lo que le abrió la puerta a tratamientos “más suaves’ como el estilo brasileño y el de queratina. Sin embargo, la reacción al formaldehído (un carcinógeno) y el hecho de que el efecto lacio se sale en unos meses, hizo que las mujeres regresaran al alisado japonés. Ciertas mujeres nunca dejarán de buscar su cabello lacio.

¿Alguna vez te has realizado un tratamiento de alisado japonés? ¿Cómo fue tu experiencia?

(Artículo original en All Things Hair US)

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