‘Co-wash’, el lavado sin shampoo que promete hacer maravillas por tus rizos

El método 'co-wash' implica lavar el pelo solo con acondicionador y prescindir de ciertos ingredientes. ¿El resultado? Unos rizos divinos.

Co-wash es un término en inglés que significa lavarse el pelo solo con acondicionador. Esta técnica omite el shampoo tradicional y depende únicamente del acondicionador, sin importar cuántas veces a la semana te laves el pelo. Se trata, además, de una tendencia en alza que busca construir una rutina de cuidado del pelo alrededor de productos menos agresivos y más naturales.

¿Te parece impensable? Tienes que probarlo por ti misma. Sigue leyendo y entérate de si este método es el indicado para ti.

Mujer rubia con corte lob y rizos suaves
El masaje durante el lavado es fundamental para una mejor limpieza. Crédito: All Things Hair.

El co-wash (del inglés conditioner washing) es un método de lavado que depende exclusivamente del acondicionador. Con la idea de prescindir de los sulfatos, parabenos, petrolatos o siliconas que podrían arrastrar los aceites naturales que produce el cuero cabelludo, se basa en una limpieza cosmética y mecánica.

Es un tipo lavado gentil muy extendido entre las personas que siguen el método Curly Girl, puesto que favorece unos rizos más hidratados y, por ende, mejor definidos. En muchos casos, se alterna con el método low poo, es decir, lavado con shampoo bajo en sulfatos, pero lo cierto es que todos los patrones pueden adoptarlo.

El lavado co-wash suele realizarse con dos acondicionadores distintos, aunque también podría usarse el mismo en la raíz para el lavado y luego en las puntas para acondicionar. Sí es importante decir que no todos los acondicionadores son aptos y que la frecuencia de lavado dependerá de factores como: tipo de pelo, porosidad, estilo de vida y en qué momento de la transición uno se encuentre.

El acondicionador no hace espuma, por lo que podría desconcertar un poco la cantidad a aplicar. Empieza por limpiar tu cuero cabelludo con muy poca cantidad de acondicionador; masajea a conciencia para eliminar la suciedad y los restos de productos sin remover los aceites naturales.

A continuación, acondiciona medios y puntas como lo harías normalmente. Permite que actúe de tres a cinco minutos. Finalmente, enjuaga con agua templada o, mejor aún, fría, para darle un extra de brillo.

Primer acondicionador

Para limpiar el cuero cabelludo, se recomienda optar por un acondicionador liviano, de consistencia líquida con ingredientes hidratantes como frutas, flores, hierbas y plantas. Con el pelo ya humedecido, se aplica una cantidad considerable de este acondicionador sobre la palma para distribuirlo por todo el cuero cabelludo. Solo en las raíces. Se puede ir agregando agua o bien, rebajar previamente el acondicionador.

Ahora, el rol del masaje capilar es fundamental. Al no depender de detergentes para la limpieza, el masaje es el encargado de arrastrar todo sebo, resto de producto o impureza a través de la fricción. De ahí que se trate de un método de lavado mecánico. Para eso, el masaje debe hacerse con las yemas de los dedos (¡no las uñas!) durante dos o tres minutos aproximadamente. Luego, es necesario enjuagar con abundante agua y ayudar con otro masaje. La temperatura del agua también importa: evita el agua caliente porque reseca el pelo y es justamente lo contrario a lo que buscas.

Segundo acondicionador

Este segundo paso es equivalente al lavado convencional. El objetivo es acondicionar las hebras. Para ello, es conveniente elegir un acondicionador más espeso con ingredientes nutritivos como el aguacate o el aceite de argán. Ahora bien, esta elección también depende de tu porosidad. Si tienes porosidad baja, elige un acondicionador hidratante en vez de nutritivo. El producto se aplica de medios a puntas, evitando la raíz, y luego se enjuaga.

Este sistema está especialmente recomendado para las mujeres con cabello grueso, áspero, seco o rizado. Dado que mantiene el cuero cabelludo hidratado, podría funcionar también para aquellas personas con pelo lacio y seco o deshidratado. En este caso, y según el grado de resequedad, se recomienda intercalar uno o más lavados con shampoo sin sulfatos para garantizar una limpieza más profunda y gentil.

De igual forma, las personas con el pelo teñido pueden beneficiarse del co-wash. Cabe recordar que la decoloración y coloración son tratamientos químicos que dañan y secan el cabello. Entonces, al lavarse el pelo solo con acondicionador, evitan que se seque aún más y que el color no se lave tan rápido. Como resultado, el pelo va a estar más brilloso y con apariencia saludable.

Con la misma lógica que lo anterior, a este listado de beneficiarios sumamos a aquellas personas que optaron por un alisado permanente. El co-wash va a impedir que el pelo se reseque y se caiga luego de este proceso químico.

Si bien es un método efectivo para determinados tipos de cabello, sobre todo los rizados, no resulta beneficioso para otros tantos. Por ejemplo, si tu cabello es delgado y fino, el co-wash no le agregará textura, sino que seguirá igual de plano. En cambio, si es delgado pero abundante, podrías probar primero una rutina alternando lavado con shampoo y co wash. Tampoco resulta efectivo para pelo graso, ya que este tipo de pelo necesita del shampoo para retirar el exceso de sebo. Y, desde ya, si tienes caspa o sufres de alguna otra condición del cuero cabelludo, lo mejor es consultar antes con un médico especialista.

Si usas productos de peinado, lo mejor es lavar ocasionalmente con shampoo para evitar la acumulación de producto en el cuero cabelludo, lo que puede desencadenar distintas afecciones.

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